El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha avalado el uso de Lithothamnium calcareum certificado como ecológico para aportar calcio a alimentos ecológicos. La sentencia del 22 de octubre, en el asunto Lima (C-295/25), lo reconoce como ingrediente agrario ecológico y abre una oportunidad para las bebidas vegetales.

Un ingrediente naturalmente rico en calcio

El Lithothamnium calcareum es un alga roja calcárea. El litigio se refiere al polvo obtenido de sus sedimentos lavados, secados y molidos. Su riqueza natural en carbonato de calcio no lo convierte, por sí sola, en un mineral añadido ni en un aditivo cuando se emplea con finalidad exclusivamente nutricional.

El Tribunal concluye que el polvo de Lithothamnium calcareum con certificación ecológica no debe clasificarse como un mineral a efectos del anexo II, parte IV, punto 2.2.2, letra f), del Reglamento (UE) 2018/848, sino como un ingrediente agrario ecológico.

El pronunciamiento se refiere a este ingrediente certificado; no supone una autorización general para añadir cualquier fuente de calcio a un alimento ecológico.

Una controversia que ha condicionado al mercado

El procedimiento parte de una advertencia del organismo de control belga a la marca Lima en 2023 y de la posterior decisión de la Administración flamenca de exigir el cese de la adición del alga a sus bebidas ecológicas. La empresa recurrió y el Consejo de Estado belga trasladó la cuestión al TJUE.

Lima no ha sido la única marca afectada, sino toda la categoría de bebidas vegetales ecológicas. En las bebidas que utilizaban el alga para añadir la funcionalidad del calcio a las alternativas a la leche, Lithothamnium calcareum representaba menos del 5% de la formulación, motivo por el cual desde el sector se defendió la compatibilidad de esa incorporación con la certificación ecológica. La normativa exige que al menos el 95% del peso de los ingredientes agrarios sea ecológico y que se cumplan, además, las normas de producción y de uso de ingredientes. El encaje del alga depende de su condición jurídica y de su certificación, además de la composición del producto.

Desigualdades entre mercados y críticas a la aplicación de la norma

La interpretación restrictiva no llegó al mismo tiempo a todos los mercados ni se tradujo en los mismos plazos de adaptación, y las diferencias generaron desigualdades competitivas entre operadores que trabajaban en una misma categoría.

La distancia entre determinados criterios de certificación y la realidad del producto y del mercado es un peso con el que a menudo cargan las marcas, responsables de desarrollar sus categorías y el mercado ecológico. Fuentes del sector consultadas por Bio Eco Actual cuestionan la comprensión de las necesidades de la categoría por parte de algunos organismos de control y consideran que sus decisiones perjudicaron al tejido empresarial. Recuerdan, además, que el propio sistema de certificación necesita un mercado ecológico viable, y consideran que la limitación favoreció los intereses del sector lácteo y de los grandes operadores de bebidas vegetales convencionales con calcio, al debilitar una alternativa ecológica. Es una valoración sectorial sobre los efectos de la restricción.

Denis López, Key Account Manager para España y Portugal de las marcas Natumi y Lima (The Hain Celestial Group), valora la resolución como una buena noticia para el conjunto del sector. Considera que permite recuperar posibilidades de desarrollo para productos que combinan certificación ecológica y una aportación nutricional concreta, y afrontar el futuro con mayor confianza.

Para los operadores, el debate ha tenido consecuencias en el surtido, el etiquetado y la relación con los consumidores. Lima y Natumi se opusieron a la restricción mediante recursos judiciales. López destaca la defensa sostenida de estas formulaciones y entiende el resultado como un avance que puede aprovechar toda la categoría de bebidas vegetales ecológicas. Explica que en su compañía existía confianza en conseguir una resolución favorable.

Bebida vegetal de avena

123RF Limited©baibaz

El calcio como parte de la propuesta del producto

Las bebidas vegetales responden a motivaciones diferentes: el sabor, el disfrute, las preferencias alimentarias o la búsqueda de una alternativa para determinados usos cotidianos de la leche. Para una parte de los compradores, contar con una aportación de calcio es un criterio de elección relevante.

Desde esta perspectiva, es importante distinguir entre consumir un producto por placer y elegirlo por una función nutricional concreta. Retirar del surtido ecológico una opción con calcio limita la capacidad de responder a esa demanda y dificulta la competencia con otras alternativas.

El calcio adquiere una importancia especial cuando la bebida vegetal se utiliza como alternativa o sustituto de los lácteos. En ese contexto, la funcionalidad del calcio tiene mucho más peso que otros atributos, como «sin gluten», para quienes buscan una alternativa con esa aportación nutricional.

El sector tiene, tras esta sentencia, la oportunidad comercial compartida de volver a desarrollar bebidas ecológicas con una propuesta nutricional reconocible, combinando calidad, valores ecológicos y funcionalidad.

Pérdidas económicas, innovación y consumidores que se marcharon

Fuentes consultadas por Bio Eco Actual estiman que las bebidas enriquecidas con calcio representaban aproximadamente un 40% de las ventas de la categoría, con un peso destacado en las marcas líderes. La decisión afectó así a una parte sustancial de la facturación de las bebidas vegetales ecológicas, suponiendo pérdidas de varios millones de euros, como estimación del impacto sufrido por los operadores afectados, y recuerdan que las referencias con calcio figuraban entre las más vendidas y registraban crecimientos de dos dígitos.

Fuentes consultadas por Bio Eco Actual estiman que las bebidas enriquecidas con calcio representaban aproximadamente un 40% de las ventas de la categoría

A la pérdida de ventas añaden el freno a la innovación y la dificultad de mantener una oferta ecológica que responda a necesidades concretas. En su valoración, una bebida vegetal ecológica con calcio, calidad y una funcionalidad clara quedó penalizada pese a su encaje comercial.

También señalan un efecto sobre el comercio especializado: cuando una tienda dejó de poder ofrecer el producto que buscaba su cliente, este pudo verse obligado a acudir a otro punto de venta y optar por una referencia sin certificación ecológica. Recuperar ahora esa compra exigirá trabajo; la resolución judicial no devuelve por sí sola al consumidor perdido.

Autor: Oriol Urrutia, Coeditor y Politólogo.

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