Con una trayectoria de más de tres décadas en el sector, Miguel Ángel Montesinos ha liderado el impulso y la introducción de productos ecológicos en el mercado. Socio Fundador, Consejero Delegado, Miembro del Consejo de Administración y Director General de la antigua La Finestra sul Cielo España, ahora Biotobio Ibérica, parte del grupo EcorNaturaSì, la principal cadena minorista de alimentos ecológicos de Italia y uno de los grupos más importantes del sector ecológico europeo. Actualmente, tras reconocidas “divergencias en la visión de proyecto y de futuro” Miguel Ángel Montesinos se encuentra en un proceso que podría dar lugar a su salida de Biotobio Ibérica.

Miguel Ángel es empresario a la par que consumidor apasionado de productos ecológicos, lo que le conecta de manera íntima con la filosofía y el propósito de su carrera profesional. Su enfoque está firmemente ligado al futuro del sector ecológico, donde planea continuar su legado y contribuir a su crecimiento e innovación.

A lo largo de esta entrevista, Miguel Ángel comparte con Bio Eco Actual su visión del presente y el futuro del mercado ecológico, así como sus planes y perspectivas.

Miguel Ángel Montesinos. Fotografía: ©Bio Eco Actual
Miguel Ángel Montesinos. Fotografía: ©Bio Eco Actual

¿Cuál es tu situación actual?

En 2003 fundé La Finestra sul Cielo España y dirigí la empresa hasta 2020 junto a mi socio Marco Merla (La Finestra sul Cielo Italia). Posteriormente se produjo la entrada del grupo italiano EcorNaturaSì en el accionariado. Actualmente, y debido a intereses en fusiones internacionales del grupo italiano mayoritario, que llevan a divergencias en la visión de proyecto y de futuro con mis nuevos socios, me encuentro en un proceso que podría dar lugar a mi salida de Biotobio Ibérica. Aunque esta situación marca un punto de no retorno en mi posición en la compañía, mi enfoque está en mirar hacia adelante. Estoy explorando nuevas oportunidades en el sector ecológico, un proyecto que me apasione y que esté en línea con mis valores fundamentales de respeto hacia los clientes, los proveedores y todas las personas que formamos el sector ecológico.

“Aunque esta situación marca un punto de no retorno en mi posición en la compañía, mi enfoque está en mirar hacia adelante”

¿Dónde te ves en el futuro próximo, Miguel Ángel?

Definitivamente, me veo en el sector ecológico. Mi objetivo es aportar mi energía, experiencia y visión en un proyecto que me ilusione y que esté respaldado por personas que compartan mis valores, especialmente el respeto en todas las relaciones personales y profesionales. Mi deseo es permanecer y jubilarme en este sector que ha sido mi hogar durante décadas.

¿Ves alguna oportunidad de mercado?

Sin duda. Aunque el mercado ecológico ha crecido y se ha vuelto más competitivo, todavía existen numerosas oportunidades de futuro. Mi experiencia me dice que, incluso en un mercado maduro, siempre hay espacio para la innovación y la creatividad. Estoy buscando asociarme con personas que compartan esa visión y estén dispuestas a explorar nuevas ideas y soluciones en el sector.

¿Cuántos años llevas en el sector?

He estado involucrado en el sector bio durante más de 30 años. Desde que fundé mi primera empresa de distribución de alimentos ecológicos en Valencia a los 19 años, hasta dirigir La Finestra sul Cielo España y ahora Biotobio Ibérica, he sido testigo y parte del crecimiento y la evolución de este mercado.

Monté la empresa en Valencia (MC), luego fundé La Finestra sul Cielo España, Qbio y Quinua Real Brasil. Entre los años 2011 y 2012, pasé una semana al mes en São Paulo para gestionar Quinua Real Brasil, viviendo allí durante dos meses y desarrollando el negocio.

“He estado involucrado en el sector bio durante más de 30 años”

¿Cómo ha evolucionado el mundo ecológico en estos años?

La evolución ha sido significativa. Desde una época en la que éramos pocos actores en un mercado en crecimiento acelerado, hasta hoy, donde nos enfrentamos a una competencia feroz y un crecimiento más moderado. La saturación del mercado y la entrada de nuevos actores han cambiado el panorama. Sin embargo, sigo creyendo firmemente en el potencial de este sector y en la capacidad de innovación que aún podemos ofrecer.

La diferencia entre el panorama en 2003, cuando fundé La Finestra sul Cielo España, y el actual radica en la notable evolución del mercado. En aquel entonces, éramos pocos competidores en un mercado pequeño, experimentando un crecimiento anual de dos dígitos, con escasa competencia. Sin embargo, en la actualidad, el mercado ha crecido considerablemente y experimenta un crecimiento a un solo dígito, en el mejor de los casos, con una competencia amplia. Esta transformación es fundamental, ya que enfrentamos la presión competitiva tanto de las empresas tradicionales del sector como de multinacionales que incursionan en productos o categorías específicas.

Para ilustrar este cambio, basta con observar el proceso de lanzamiento de productos. Antes, en 2003-2004, lanzar un producto al mercado significaba que en dos o tres meses podría encontrarse en 500 tiendas. Hoy en día, es más complicado lograr la misma penetración de mercado. Lanzar un producto puede implicar llegar a 50 tiendas en el mismo periodo de tiempo, y con la esperanza de ser incluido en algún grupo que te permita llegar a más puntos de venta.

“En 2003-2004, lanzar un producto al mercado significaba que en dos o tres meses podría encontrarse en 500 tiendas”

Cuéntanos una historia entrañable de estos años.

La creación de la marca ‘Maxitos’. Cuando decidimos lanzar una línea de productos para el público infantil, la inspiración llegó de manera espontánea. Después de seleccionar los cereales y proveedores adecuados, solo faltaba el nombre. Un día, mi hijo Pol, quien en ese momento tenía 4-5 años, vio el diseño de la caja de cereales y, dirigiéndose a su hermano (Max), le llamó ‘Maxito’. Esta interacción dio origen a la marca ‘Maxitos’.

¿Hay algún mercado con el que se pueda comparar la situación del mercado ecológico español?

El mercado que considero más similar al español es el italiano, aunque se puede decir que está unos 3 o 5 años más avanzado que el nuestro. Lo que sucede en Italia suele replicarse en España con el tiempo. Por ejemplo, la tendencia de reducir el surtido en el gran consumo comenzó en Italia y luego se implementó en España. Este patrón lo he observado en diversos aspectos del mercado. Por lo tanto, creo que mirando el mercado italiano podemos anticipar los cambios que nos esperan en los próximos 1, 2 o 3 años. En mi opinión, este es el mercado más similar al nuestro.

Fuera de la Unión Europea, he tenido la oportunidad de conocer mercados como Brasil, Chile, Perú, Arabia Saudí, Dubai, Hong Kong y Singapur, donde el sector ecológico tiene una penetración del 10% en la población, mientras que en España el público al que nos dirigimos es mucho más amplio. Creo firmemente que lo ecológico debería ser un básico, sin embargo, en España aún tenemos pendiente el apoyo gubernamental necesario para alcanzar este objetivo. Por ejemplo, en Italia se establecen niveles de compra pública obligatoria, algo que aún falta en nuestro país.

“Creo firmemente que lo ecológico debería ser un básico”

Pero en España la estructura del mercado es más plural que en Italia.

En Italia un grupo domina absolutamente el canal bio, llegando a tener un coeficiente de mercado superior al 60-70%. Esta concentración de poder resulta en precios considerablemente más altos en comparación con España. Sin embargo, aquí en España, la presencia de una competencia saludable es una buena noticia para el sector, ya que mantiene los precios más accesibles. Además, en el sector convencional, la concentración en Italia también es mucho mayor que en España, donde el panorama a nivel de retail tanto nacional como regional es notablemente heterogéneo.

¿Cuál es el principal reto de las tiendas especializadas en España?

Creo que las tiendas especializadas en España se enfrentan al desafío del relevo generacional, como el que estamos viendo en Canarias. Si observamos los propietarios de las tiendas más importantes en Tenerife y Las Palmas, muchos de ellos están en edades avanzadas y sus hijos no muestran interés en seguir en el sector. La evolución del canal especializado implica una mayor concentración, profesionalización y otros cambios necesarios para adaptarse a las nuevas realidades del mercado.

¿Cuál es la situación de la distribución en frío y congelado en España?

Los costes de distribución y transporte de productos congelados, si no se han duplicado desde el inicio de la pandemia de Covid-19, casi lo han hecho. Almacenar y distribuir productos congelados es extremadamente costoso. En este país, solo unas pocas empresas de transporte pueden servir 10 paquetes a una tienda bio, lo que indica una competencia limitada en este sector. Por lo tanto, a nivel de productos congelados, la logística es especialmente compleja.

En cuanto a los productos frescos, si bien los costes no han aumentado tanto, surgen otros desafíos, como el problema de las mermas. Gestionar, por ejemplo, un yogur vegetal con una vida útil de 19 o 21 días es sumamente difícil. Además, la falta de una masa crítica de consumidores dificulta tener disponibles en un mismo lineal tres marcas de yogures vegetales. Traer un producto fresco desde Alemania y tratar de competir aquí es un desafío considerable. A menudo, los costes logísticos asociados al transporte internacional hacen que sea difícil obtener un margen operativo neto con la venta de, por ejemplo, proteína vegetal y yogures.

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer
Bio Eco Actual Abril 2024