Damià Bover es un apasionado agricultor nacido en Porreres, Mallorca. En la finca familiar Son Durí, cerca de Vilafranca de Bonany, lleva casi dos décadas trabajando en la mecanización de cultivos ecológicos intensivos. Con formación especializada en informática, decidió aplicar la tecnología al campo para solucionar un problema real: observó que los tractores consumen grandes cantidades de diésel y que, además, el peso y el paso constante de las ruedas compacta y deteriora el suelo agrícola.
Damià, miembro del Club de Inventores de Mallorca, explica que su creación, Utopus, podría poner solución a tres grandes problemas de la agricultura moderna: el uso de químicos, el consumo energético y la degradación del suelo.
Explíquenos qué es Utopus.
Utopus es un robot para labrar la tierra y realizar la escarda mecánica, que en agricultura es la técnica que se usa para eliminar las malas hierbas usando máquinas o herramientas en lugar de herbicidas. La escarda mecánica es muy importante en el cultivo ecológico porque no hay alternativa química.
¿Qué diferencia a Utopus de un tractor tradicional?
Hoy en día existen 200 marcas de robots agrícolas para el control de hierba, y todos usan neumáticos como medio de interacción entre el robot y la tierra, con las consecuencias negativas que esto conlleva para el suelo. Con Utopus pasamos de utilizar la “fricción”, como en los tractores tradicionales, a utilizar el movimiento y la tracción por “fijación”. Utopus tiene unas patas metálicas, similares en forma a las de una mantis, fijadas a un bastidor doble que empuja y tira para desplazarse mediante ciclos de anclaje y desanclaje, generando avance sin necesidad de rodadura ni compactación.
«Mi sueño es convertir a Utopus en una realidad para transformar la manera en que trabajamos el campo y producimos nuestros alimentos»
¿Qué le pasa a la tierra si se compacta?
La compactación del suelo por la presión de las ruedas de los tractores hace que se infiltre menos agua, que se airee menos, que las raíces tengan dificultad para expandirse y se reduzca la vida de microorganismos. Con Utopus, en cambio, hacemos que la tierra se mantenga viva, esponjosa y aireada. Además, puede desplazarse y trabajar en distintos tipos de terreno, incluso en condiciones difíciles de humedad y pendiente. Es importante para huertas pequeñas, donde el trabajo suele hacerse con herramientas manuales como la azada y requiere mucho esfuerzo físico.
¿Cómo se alimenta Utopus?
Utopus está pensado para funcionar con energía limpia, como la solar, aunque podría adaptarse a otras formas de energía renovable, como la eólica. Sus características lo hacen respetuoso con la tierra y sostenible con el planeta. Lo bautizamos como “Utopus”, que viene de la palabra “Utopía”, que significa imaginar un mundo mejor.
¿Cómo podría hacer Utopus un mundo mejor?
Las experiencias con los prototipos indican que esta tecnología podría ser útil en uso agrario, forestal, ingeniería civil, excavación, minería, extinción de incendios… Más del 30 % de las parcelas de uso agrícola en el mundo son pequeñas y no son susceptibles de ser mecanizadas con las opciones actuales. Podría ser beneficiosa en economías de subsistencia o en zonas del mundo sin acceso a tractores modernos. La mitad de los habitantes del mundo son agricultores y, de ellos, el 90 % no tiene acceso a la tecnología, y aunque lo tuviera, los tractores no funcionarían en muchos casos en lugares de África o Centro y Suramérica. Ahí puede ser una revolución.
«Con Utopus hacemos que la tierra se mantenga viva, esponjosa y aireada»
¿Costó mucho validar esta tecnología?
En 2010 empecé a colaborar con la Escuela Agraria de Manresa, en Barcelona, para experimentar posibles desarrollos y usos de Utopus, y en 2011 conseguí la patente en España. Sin embargo, Utopus no ha tenido en nuestro país la recepción ni el apoyo institucional que esperábamos. A lo largo de estos años he contado con el asesoramiento de más de 200 personas del ámbito científico y universitario, sobre todo de Estados Unidos y Alemania. La colaboración con investigadores alemanes ayudó a resolver retos que se nos plantearon en 2014 y lograr la patente americana en 2015. En Alemania se construyó un prototipo en 2018, aunque no ha logrado financiación pública.
¿En qué punto se encuentra Utopus hoy?
A día de hoy, Utopus está en fase de mejoras y trabajamos también en resolver la autonomía, es decir, que pueda desplazarse solo dentro de la parcela. De momento sigue siendo un prototipo, pero mi sueño es convertir a Utopus en una realidad para transformar, de verdad, la manera en que trabajamos el campo y producimos nuestros alimentos. Invitamos a todas las personas con inquietud por el medio ambiente a que nos visiten y establezcan conversación y reflexión con la tecnología.
Autora: Laura Clavijo, Periodista.
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