La oferta de panes ecológicos cada vez es más amplia, adaptándose al aumento de demanda y a los gustos y necesidades del mercado. Son panes elaborados con diversos tipos de cereales cultivados sin semillas de origen transgénico y sin el uso de pesticidas ni fertilizantes de síntesis química. Además, suelen elaborarse con masa madre y fermentaciones lentas, mejorando no solo el sabor sino la digestibilidad de estos.

La masa madre es una pasta de harina y agua que se ha dejado fermentar a consecuencia de la presencia de levaduras naturales presentes en el propio cereal y la incorporación de bacterias del aire. Se caracteriza por generar un proceso lento de fermentación, haciendo que el pan adquiera un sabor ligeramente más ácido y que sea más digestivo.
¿Qué variedades podemos encontrar?
Pan de trigo
Se elabora a base de trigo refinado o integral. Si se muele el grano, se muele entero con el salvado y el germen. La harina de trigo es la más rica en gluten, y por eso logra panes muy esponjosos. Rico en carbohidratos complejos, fibra y proteínas, destaca por las vitaminas del grupo B y por minerales como el selenio y el zinc.
Pan de centeno
Al igual que el de trigo, puede elaborarse a base de centeno refinado o integral. Este pan ofrece una textura densa y húmeda que se mantiene fresca por varios días. Con un sabor intenso, ligeramente ácido y amargo, es perfecto si buscas un pan auténtico y lleno de personalidad.
Pan de espelta
La espelta es un cereal que destaca por un sabor ligeramente dulce y por ser más nutritiva y fácil de digerir que el trigo común. Aun así, la versión integral no solo es más saciante gracias a su mayor contenido en fibra, sino que también contiene más minerales.
Pan de trigo sarraceno
Este pseudocereal contiene cantidades destacables de proteína, es rico en fibra, muy digestivo y naturalmente sin gluten, por lo que los panes elaborados con él adquieren una mayor humedad y un sabor suave pero característico que recuerda a nueces.
Ya sea redondo, chusco, barra u otras especialidades, la verdadera clave está en las materias primas y la forma de producción
Pan de maíz
Destaca por su color amarillento y una textura ligeramente húmeda, naturalmente tampoco tiene gluten y se suele mezclar con otros cereales más panificables para desarrollar una masa esponjosa y elástica.
Pan sin gluten
Son aptos para personas celiacas, con sensibilidad al gluten o para aquellas que quieran evitar o limitar este nutriente en su alimentación. Los más nutritivos se elaboran con mezclas de harinas integrales y ecológicas de trigo sarraceno, arroz, quinoa u otros.
Pan con semillas
Los panes que incluyen semillas en su corteza y/o miga enriquecen al producto, no solo en sabor y textura, sino también en nutrientes. Aportan mayores cantidades de fibra, grasas saludables y antioxidantes.
Las más habituales son las de girasol, sésamo y lino, pero también se elaboran panes con semillas de amapola, de calabaza u otras.

En Veritas, todos son ecológicos y de fermentación lenta
Sus panes son ecológicos, elaborados con materias primas de alta calidad, sin transgénicos ni residuos de pesticidas o fertilizantes químicos, y con un uso limitado de aditivos. Además, se utiliza masa madre y un proceso de fermentación lenta, de entre 10 y 24 horas, favoreciendo al sabor y la digestibilidad del pan.
Por ello, ya sea redondo, chusco, barra u otras especialidades, la verdadera clave está en las materias primas y la forma de producción.
Veritas dispone de 85 tiendas repartidas por la geografía española y también su tienda online shop.veritas.es.
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