Cuando del 12 al 15 de febrero se reúna en Núremberg el sector ecológico internacional con motivo de la celebración de BIOFACH, los visitantes profesionales de todos los segmentos comerciales encontrarán de nuevo muchos vinos inspiradores para ampliar su propia gama. Además de las numerosas novedades de vinos en todos los pabellones internacionales, el Mundo de experiencias VINO y el Premio Internacional del Vino Ecológico
MUNDUS VINI BIOFACH en el pabellón 7 serán otros focos de atención. El vino ecológico está de moda. ¡El futuro es del vino ecológico! Así lo confirma el desarrollo dinámico del sector.

BIOFACH 2020: More than a trend, organic wine is the future!

Los vinos ecológicos no tenían una espectacular fama hace 20 años, y ni siquiera hace 10. Pero entretanto, las cosas han cambiado. Conocidas casas de alta categoría como Clemens Busch (Mosela), Wittmann (Rheinhessen), Dr. Bürklin-Wolf (Palatinado), Peter Jakob Kühn (Rheingau), Lageder (Tirol del Sur), Domaine de la Romanée Conti (Borgoña) y Alvaro Palacios (Priorato) trabajan desde hace tiempo de forma ecológica o incluso biodinámica tanto en el viñedo como en la bodega. Y otras muchas las imitan. Desde 2013, la producción de vino ecológico ha aumentado más de un 70 % nada más que en los tres principales países productores de vino: España, Francia e Italia. La proporción de viñedos con certificación ecológica en Europa también se ha multiplicado por 3,4 desde 2008 y se sitúa en el 9,5 %.

¿Cómo se explica este crecimiento?

Por un lado, porque la demanda de vino ecológico ha incrementado significativamente y lo sigue haciendo, por lo que los productores están reaccionando. Peter Riegel, el mayor comerciante ecológico de Europa, comenzó hace 35 años a importar vinos de tres productores franceses políticamente activos, dos de los cuales eran viticultores ecológicos. En la actualidad, Riegel importa y vende vinos ecológicos de 200 viticultores en todo el mundo, principalmente de Italia, Francia, España y Alemania. En los últimos años, han registrado un crecimiento constante entre el 6 y el 9 %. «Es evidente que la proporción de vino ecológico está aumentando en el comercio minorista de alimentos y entre las tiendas de descuento, y que lo hace a costa del vino convencional», asegura Riegel. Se muestra satisfecho de observar una tendencia entre los consumidores finales hacia vinos de mayor calidad, lo que significa que empiezan a estar dispuestos a pagar más por una botella de vino ecológico.

Otro argumento para convertir sus viñedos a cultivo ecológico: los viticultores no quieren seguir arriesgando su salud. Aplicar pesticidas no solo acaba con las enfermedades de hongos, malas hierbas y otros organismos en el viñedo. Muchos ecologistas de primera línea como Lotte Pfeffer-Müller de la bodega VDP Brüder Dr. Becker (Rheinhessen), lo han hecho y siguen haciéndolo para proteger el medio ambiente, y ha motivado a enólogos ecológicos responsables mucho antes de haberse reconocido generalmente el cambio climático que está afectando hoy a las personas.

Pero el papel decisivo en la reorientación de muchos viticultores hacia la viticultura ecológica lo desempeña el mayor foco puesto en la calidad a fin de producir mejores vinos. Con esto en mente, Volker Benzinger (Palatinado) comenzó también su conversión al cultivo ecológico en 2016, certificado por la asociación Ecovin. Su motivación: «Hemos preparado nuestra compañía para el futuro y queremos continuar nuestro camino hacia
la máxima calidad. Si seguimos cultivando convencionalmente, no lo conseguiremos durante mucho tiempo más». Ya antes de la conversión, Benzinger trabajaba en la bodega de forma minimalista y con los métodos más naturales posibles. Para él era más que lógico prescindir de los herbicidas y otros agentes químicos sintéticos también en el viñedo.‘ Ve una clara tendencia hacia los vinos naturales en los países del Benelux y Escandinavia. Más del 30 % de sus ventas de vinos exentos de sulfuros se realizan en este mercado. En Alemania, sin embargo, la demanda de estos «vinos naturales» está todavía «aprendiendo a andar». Benzinger cree que los alemanes son muy sensibles a los precios y que están menos dispuestos a pagar los precios más altos de los vinos naturales, pero asegura que hay un gran potencial de desarrollo.

No cabe duda de que existe una tendencia hacia los vinos biodinámicos, independientemente de si los viticultores se sienten más o menos en línea con las enseñanzas de Rudolf Steiner. El resultado parece convencer. Cada vez hay más profesionales que trabajan de forma biodinámica, y gozan de una excelente reputación
entre los conocedores del vino. 1036 bodegas en todo el mundo están certificadas nada más que por Demeter o Biodyvin. En 2016 todavía eran 747 (un 38 % de viticultores más). La mayor bodega biodinámica de Europa es la Bodega Parra Jiménez con 500 hectáreas y se encuentra en La Mancha (España).

El cambio climático refuerza la demanda de variedades adaptables

En tiempos de cambio climático, las nuevas variedades adaptables, llamadas «variedades de uva resistentes a los hongos», están adquiriendo cada vez más importancia. Ahorran ingentes cantidades de CO2 porque requieren menos del 20% de gestión de plagas que las variedades establecidas, lo que se traduce en una menor utilización de tractores y, por ende, en menos gases de escape y compactación del suelo.

Los expertos creen que los vinos de estas variedades de uva sostenibles seguirán ganando importancia en el futuro. Lamentablemente, según el comerciante de vinos Peter Riegel, esto aún no se refleja en las ventas, porque los consumidores finales siguen estando poco familiarizados con variedades de uva como Solaris, Johanniter, Cabernet Blanc o Pinotin. Como mejor se venden es en coupages con etiquetas atractivas y nombres de fantasía o en tiendas especializadas con asesoramiento competente.

Si se les explica a los clientes las ventajas de las nuevas variedades de uva y se les deja probarlas sin prejuicios, entonces empiezan a gustar también otros vinos, más allá del Merlot y del Riesling.

Christian Wolf, director de degustación de MUNDUS VINI BIOFACH, valora positivamente el desarrollo de estas variedades de uva resistentes a los hongos y se muestra impresionado en general por la calidad de los vinos ecológicos de 13 países que han sido presentados este año. El jurado está compuesto por 45 catadores de 15 naciones. La ceremonia de entrega del Gran Premio Internacional del Vino Ecológico MUNDUS VINI BIOFACH tendrá lugar el 13 de febrero de 2020 de 13:00 a 15:00 horas.

Más información sobre el programa de BIOFACH:
www.biofach.de/en/events

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