Con el verano aumentan las horas de sol y si nos exponemos de forma moderada a él tiene efectos beneficiosos para la salud física y mental.  Pero una exposición excesiva sin protección puede ser nociva para la piel, causando quemaduras, acelerando el envejecimiento y aumentando el riesgo de cáncer. Os hablamos del cuidado capilar natural en verano.

Cuidado capilar natural en verano

El sol no sólo afecta a la piel sino también al cabello. Las cutículas del cabello están formadas entre un 10 y un 15% de agua. A consecuencia del calor, las cutículas se abren y dejan escapar la humedad, provocando deshidratación y mayor aspereza.

Además, aparte  del sol y el calor, hay otros factores como el cloro de las piscinas o la sal del mar que pueden dañar y deteriorar el cabello. Por ello en los meses de verano el cabello tiende a resecarse más, puede perder el brillo y volverse más quebradizo.

Para minimizar el impacto del verano en el cabello podemos utilizar  una gorra o un sombrero e intentar reducir al máximo la exposición al calor, evitando el uso de secadores.

En el mercado natural/Bio también existen protectores capilares solares. Son productos que se aplican directamente en el cabello y crean una película protectora frente a los agentes externos como el cloro, la sal o el sol. En cosmética convencional esta película protectora se consigue con parafinas pero en cosmética natural se usan aceites vegetales Bio como por ejemplo el aceite de karanja. Cuanto más  cuidamos y fortalecemos el cabello en el verano, más lo vamos a preparar para el otoño, que es cuando suele caer más.

En cosmética natural se usan aceites vegetales Bio como por ejemplo el aceite de karanja

La hidratación también es clave para mantener una melena con aspecto saludable. Es importante no deshidratar el cabello en la rutina de lavado. Por ello recomendamos usar champús con tensoactivos suaves y de origen vegetal (detergentes responsables de limpiar la suciedad y hacer espuma) que limpian suavemente sin resecar.

La función principal del champú es limpiar el cabello por eso se necesita un producto extra para aportar hidratación y suavidad. El champú para el cabello sería el equivalente al gel de ducha para la piel y el acondicionador sería el equivalente a la loción corporal.

El acondicionador proporciona brillo, suavidad y ayuda a desenredar fácilmente el cabello. Los acondicionadores convencionales están formulados a base de siliconas y otras grasas derivadas del petróleo como parafinas o aceites minerales. Estos ingredientes no están permitidos en cosmética natural/Bio, ya que impiden que el cabello respire y se hidrate de forma adecuada. Por el contrario, los acondicionadores naturales contienen aceites vegetales Bio que nutren y dejan respirar al cabello, creando una capa protectora, como por ejemplo, el aceite de almendras dulces o la manteca de karité Bio.

Otro consejo sería aplicar aceites vegetales puros en el cabello, como el aceite de argán, aguacate, coco o monoï. También se puede añadir unas gotas de estos aceites vegetales al acondicionador para que éste sea más nutritivo.

En resumen, el otoño es la estación en la que el cabello más se cae. Esto se debe tanto al exceso de exposición al sol y del calor de los meses de verano como al proceso estacional de renovación del cabello. Por ello es imprescindible cuidarlo en verano que es cuando está más en contacto con agentes externos y puede deteriorarse. Con un buen cuidado natural en verano tu cabello estará más saludable todo el año.

Autora: Clara Bosch, Ingeniera y Máster en cosmética y dermofarmacia.

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer 
Bio Eco Actual Julio 2020

Deja un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here