¿Con o sin pelos? Esta es una pregunta que alguna vez nos hemos lanzado y que los que optamos por el “sin” nos da algún quebradero de cabeza, pero… ¡tenemos una buena noticia! Actualmente podemos optar por métodos de depilación duraderos con muy buenos resultados, como es el caso de la depilación laser. Así mismo, el cuidado de nuestra piel es imprescindible para obtener resultados excelentes por dentro y por fuera. A continuación, repasamos los aspectos clave para una depilación duradera y una piel saludable.

Depilación laser, la mas duradera

Dicen de la depilación laser que es ‘el método definitivo’. ¿Por qué? Pues porqué es la técnica más duradera, segura y rápida para acabar con el pelo.

Hablamos del método que cuenta con más efectividad en la actualidad. Así mismo, se puede aplicar en cualquier zona de la cara, a excepción de los párpados superiores. Funciona muy bien en el labio superior, la barbilla, las mejillas y las cejas. Así, a depilación láser facial es un tratamiento que, además de no doler aplicarse, permite acabar con el problema del vello en la cara, y lo hace de una vez por todas y de forma indolora.

Existen pocos riesgos en la depilación láser que hay que conocer, a destacar que para evitar posibles complicaciones ligadas a irritaciones dermatológicas, se recomienda que se realice con láser médico y profesionales que garanticen las máximas medidas de seguridad, es recomendable por ejemplo optar por Grupostop, expertos en depilación láser y medicina estética para la mujer y el hombre.

Así pues, una piel lisa y suave es posible. La depilación laser elimina el vello cómodamente y con excelentes resultados en hombres y en mujeres, pero, una vez conseguido tu objetivo, ¿cómo cuidar de nuestra piel?

El cuidado de la piel

De la piel se dice que es el órgano más grande del cuerpo humano. Y es que además de la depilación, que puede ser importante a nivel estético, el cuidado de la piel es muy importante para nuestra salud.

¿Qué podemos hacer para mantener bella nuestra piel?

Hay mucho que podemos hacer por mejorar la piel y mantenerla bella. En primer lugar, podemos revisar nuestros hábitos diarios, y en segundo lugar atender sus necesidades cutáneas.

La epidermis está muy agredida por aspectos exógenos como la polución, el exceso de sol, la mala alimentación, etc. Es importante tomar las medidas adecuadas para conseguir una piel saludable y estar más protegidos de los agresores externos. Así que, es necesario cuidar la piel sobre todo en el sentido de aumentar su función barrera, purificarla y detoxificarla, para lograr que respire, se oxigene y pueda llevar a cabo sus funciones de nutrición, detoxificación y regeneración de forma adecuada. De esta forma estamos participando de forma activa en la prevención del envejecimiento cutáneo.

Cómo evitar el envejecimiento de la piel

Podemos distinguir dos tipos de envejecimiento. El natural y propio de la edad (intrínseco), y el envejecimiento prematuro que se produce por factores externos al organismo (extrínseco):

  • Envejecimiento intrínseco: Más o menos a partir de los 50 años la piel se muestra más seca, fina, flácida y áspera. Las arrugas son cada vez más visibles y con frecuencia existen áreas hiperpigmentadas.
  • Envejecimiento prematuro: Es el producido antes de tiempo debido al estrés, a la inestabilidad emocional, a la falta de sueño; por sobreexposición a viento, frío o contaminación; por mala alimentación, falta de ejercicio físico, tabaco o alcohol. También influye tener la piel constantemente deshidratada y no cuidarla según sus necesidades.

No hay mejor tratamiento antiedad que proporcionar a la piel los nutrientes que necesita para neutralizar la oxidación celular que se produce por el simple hecho de vivir en una ciudad o seguir una alimentación con alimentos procesados.

Y, sin duda, la primera causa de envejecimiento prematuro de la piel es la exposición solar. Se estima que el 90% de los cambios cutáneos asociados a la edad son consecuencia de una exposición solar crónica sin medida y sin protección solar, en particular por su acción sobre el ADN celular. Por eso siempre, siempre, deberíamos llevar protección solar al menos en el rostro, y mejor también en las manos, cuello y escote. El sol no solo produce las temibles quemaduras solares, sino que la radiación es capaz de penetrar hasta las capas más profundas, envejeciendo nuestra piel de forma prematura. La protección debe ser tanto UVB como UVA.

Lo primordial es aplicar una buena crema hidratante al menos dos veces al día. También debemos evitar la limpieza con jabones alcalinos, y en su lugar utilizar solo limpiadores suaves, o mejor aún, una leche limpiadora especialmente indicada para pieles secas, sensibles y maduras. Tanto el agua por su elevado pH, como ciertos jabones, pueden debilitar el manto ácido que recubre la piel y hacerla más vulnerable.

Utilizar cosmética natural con algún activo indicado para pieles maduras sería, además, una buena idea. Los principales son: ácido hialurónico, vitaminas C y E, coenzima Q10, ácido kójico, té verde, centella asiática y equinácea.

Si a ello le añadimos una alimentación sana, rica en antioxidantes, vitaminas, minerales, oligoelementos y ácidos grasos esenciales de calidad, en poco tiempo veremos cómo nuestra piel cambia y recobra su salud original.

Redacción Bio Eco Actual

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Bio Eco Actual Febrero 2022

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