Vicente Faro Carrió (1961, Valencia) es Ingeniero Técnico Forestal de formación. Desde 2006, es operador certificado por el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV) dedicado a la producción de cítricos. Forma parte de su órgano ejecutivo desde 2010 y en noviembre de 2021 fue elegido como nuevo presidente de la entidad certificadora, cargo en el que también desarrolla sus funciones en la sectorial de Agricultura Ecológica de la organización AVA – ASAJA.

Vicente Faro

¿Qué balance hacéis del trabajo realizado en 2023?

El año 2023 ha sido un año especialmente duro para los operadores. La agricultura ecológica ha sufrido un duro revés de ventas y gracias a que el sector es resiliente hemos podido salvar el año con cierta celeridad. En el sector primario los precios han sido muy ajustados y las empresas han tenido que hacer un ejercicio de ajuste, de mirarse mucho los números y rentabilizar al máximo. Pero por otro lado, el sector en la Comunidad Valenciana se está ordenando y tenemos unas perspectivas en camino de evolución.

Son muchos años de crecimiento y es normal que en algún momento el mercado desacelere.

Hemos crecido con medida, sin acelerones, y es lo que tenemos que transmitir. El sector ecológico va creciendo. El sector de la población que decide comprar productos certificados son personas que deciden hacerlo y que saben que el precio incluye muchas más cosas que el producto, que siempre miramos más allá. Tenemos un sector fiel y esos altibajos se notan mucho menos que en el mercado convencional. Allí reina la pura oferta y demanda y no hay más que comprar por precio.

Vuestro último informe destaca el crecimiento de ventas fuera de la Unión Europea.

Las empresas no se han conformado con centrarse en el mercado europeo, sino que han visto que Europa entraba en recesión y han tenido que buscar otros mercados. Después dicen que no tiene demasiado sentido que los productos ecológicos se vendan fuera de Europa. Pero en realidad, en España no se produce cacao. Entonces, ¿todo el cacao que consumimos, de dónde es? Pues donde se produce el cacao que es en el centro de África, por ejemplo. Indudablemente, si ese cacao está certificado en ecológico, sabemos que cumple unas características de cultivo que son diferentes al cultivo convencional y es lo que tenemos que poner en valor.

¿En qué mercados habéis visto un mayor auge?

Suiza es un mercado interesante, tiene una certificación propia y característica como es Bio Suisse. Nuestros operadores tienen una posibilidad bastante importante, que es que nosotros también podemos ofrecer la certificación de Bio Suisse, Krav y Naturland. Inglaterra, Canadá y Oriente Próximo han sido mercados buscados. Todo lo que se identifica en ecológico tiene unas garantías de que el producto se ha hecho en base a unos estándares. Nosotros no producimos si no somos sostenibles. Tenemos que pensar que hay un aporte social, un aporte medioambiental. Es una seña de identidad de la agricultura ecológica.

«Nuestra acción fundamental tendría que ser promocionar los mercados de cercanía, donde nuestros agricultores puedan acudir a vender y que toda la sociedad pueda disfrutar de nuestros alimentos»

¿Qué impacto ha tenido la sequía?

Si no podemos utilizar herbicidas, lo único que podemos hacer es desbrozar y mantener una cubierta vegetal todo el año, porque evita la evapotranspiración, mejora los suelos, los airea, no los compacta, no los deja desnudos. No es de extrañar que para las ayudas de la PAC un eco-régimen sea de cubiertas vegetales vivas o inertes. Con toda esta labor, perdemos menos agua y nuestros cultivos necesitan hasta un 20% menos de agua. No es que los productos ecológicos sean más caros, es que los productos ecológicos tienen que luchar con medios físicos y con mano de obra, producir sus alimentos con menos agua y con menos gastos. Nuestro producto es resiliente y nuestros cultivos están más adaptados a la situación de estrés abiótico que tienen. Y lo único que hacemos es aportar nutrientes de forma orgánica y natural.

Y como decís en vuestra campaña, lo ecológico no es más caro, lo caro es lo convencional.

Para hacer un producto ecológico no solamente tienes que producirlo de una forma determinada, sino que cada eslabón de la cadena alimentaria tiene que tener su diferenciación. La certificación ha ganado mucho en darle sentido. Todos los eslabones tienen que certificar, ya sea el productor, el transformador, el labrador, el comercializador. De ahí que el precio repercute en todos ellos.

¿Qué estrategias desarrolláis para poder trasladar esta información al consumidor?

Tenemos una campaña de publicidad con nuestras posibilidades. Todas las certificadoras públicas del Estado estamos preparando una gran campaña de difusión que cubra a todos los sectores y todas las certificadoras para difundir qué significa la certificación ecológica. Es importante que el consumidor sepa de qué estamos hablando. Y no solamente difundir qué quiere decir la Euro Hoja, sino también enseñar a la población infantil en qué consiste la certificación.

«Lo importante es dar a conocer y después decidir. El conocimiento es la base para tener libertad. Es la mejor estrategia»

¿El mayor éxito es conseguir que las generaciones futuras consuman ecológico?

Que se conozca qué es el producto ecológico, cómo se produce, que tengan experiencias de primera mano. El conocimiento te hace saber, discernir y elegir. Lo importante es dar a conocer y después decidir. El conocimiento es la base para tener libertad. Es la mejor estrategia. No podemos empezar a hacer campañas publicitarias insistiendo, sino que tenemos que dar a conocer lo que son nuestros productos. Y una vez se conozcan, que las personas elijan.

¿Qué objetivos y proyectos planteáis para 2024?

La provincia de Castellón no crece como debería. Es cuestión de la infraestructura y tiene muchas posibilidades porque tiene cultivos excepcionales como la ganadería y la citricultura. Vamos a apoyar a toda esta línea de trabajo.

No se le da la importancia que tiene a la ganadería extensiva, y lo hemos visto en los últimos incendios. Actúa en el monte, en pastos, haciendo de barrera para impedir que el incendio tenga combustible rápido y fácil. Tenemos un sistema de protección de incendios elevadamente eficaz, pero muy caro. Hay que apostar por la ganadería extensiva como medio para combatir el crecimiento de masa forestal. El secano es otro eje interesantísimo. Hace de cortafuegos, y si no lo apoyamos, el bosque va avanzar, siendo masa forestal y combustible. El secano es pieza fundamental y tiene mucho valor para la sociedad. No podemos dejar el bosque a su a su libre albedrío. Tenemos que gestionarlo.

Nuestra acción fundamental tendría que ser promocionar los mercados de cercanía, donde nuestros agricultores puedan acudir a vender y que toda la sociedad pueda disfrutar de nuestros alimentos, que se pagan muy bien fuera de nuestras fronteras y tenemos que darle el valor en casa. También es interesante hablar de la compra pública y ayudar a que haya una buena infraestructura de distribución de los productos bio para que tengan salida.

Autor: Oriol Urrutia, Co-Editor y Politólogo

Artículo publicado en el Anuario Profesional 2023 – Tendencias 2024.

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