La caléndula (Calendula officinalis) es una planta medicinal conocida principalmente por su uso tradicional en el cuidado de la piel. Sus preparados se emplean para calmar irritaciones leves, pequeñas inflamaciones y quemaduras solares superficiales, así como para favorecer la recuperación de heridas menores. También puede utilizarse en determinados enjuagues para aliviar molestias leves de la boca o la garganta.

¿Qué es la caléndula?
La caléndula es una planta herbácea de flores amarillas o anaranjadas que pertenece a la familia de las asteráceas. Es originaria del sur de Europa, aunque actualmente se cultiva en numerosas regiones del mundo.
Además de emplearse como planta ornamental, sus flores se han utilizado durante siglos para preparar cremas, pomadas, aceites macerados, tinturas y otros productos destinados al cuidado de la piel.
Se adapta bien a los climas templados y puede cultivarse en jardines, terrazas y balcones. Necesita abundante luz para florecer y no tolera bien las heladas intensas.
La caléndula se utiliza principalmente para calmar irritaciones leves de la piel y ayudar a la recuperación de pequeñas heridas superficiales.
¿Para qué sirve la caléndula?
Los usos más conocidos de la caléndula están relacionados con la piel. Las preparaciones elaboradas con sus flores se utilizan tradicionalmente para:
- Calmar irritaciones e inflamaciones leves de la piel.
- Aliviar las molestias causadas por roces o pequeñas quemaduras solares.
- Favorecer la recuperación de heridas menores y superficiales.
- Suavizar las pieles secas, sensibles o expuestas a agentes externos.
- Cuidar zonas de la piel con tendencia al enrojecimiento.
- Aliviar inflamaciones leves de la boca o la garganta mediante preparados específicos para enjuagues.
Estos usos se refieren a molestias leves. La caléndula no debe emplearse como sustituto del tratamiento médico de heridas profundas, infecciones, quemaduras graves o enfermedades de la piel.
Propiedades de la caléndula
Las flores de caléndula contienen flavonoides, carotenoides, triterpenos, saponinas, fitoesteroles, mucílagos y distintos ácidos fenólicos. Estos compuestos ayudan a explicar su uso tradicional en productos calmantes y reparadores.
Acción calmante y antiinflamatoria
Los flavonoides y triterpenos presentes en la planta se han estudiado por su actividad antiinflamatoria. Por este motivo, la caléndula se incorpora a cremas y pomadas destinadas a pieles irritadas o sensibles.
Actividad antioxidante
Su color naranja se debe, en parte, a la presencia de carotenoides como la luteína, la zeaxantina y el licopeno. Estas sustancias tienen actividad antioxidante y ayudan a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres.
Efecto emoliente e hidratante
Los mucílagos, las gomas y otros componentes de la caléndula contribuyen a suavizar la piel y a reducir la sensación de sequedad. Por eso aparece con frecuencia en bálsamos, lociones corporales y productos de cosmética natural destinados a proteger la función barrera de la piel.
Apoyo a la recuperación de heridas menores
Los preparados de caléndula se utilizan tradicionalmente como ayuda en la recuperación de pequeñas heridas superficiales. Sin embargo, no deben aplicarse sin supervisión sobre heridas profundas, infectadas, con sangrado abundante o que no evolucionen correctamente.
¿Cómo se utiliza la caléndula?
La forma de uso depende del tipo de producto y de la zona que se quiera cuidar.
- Crema o pomada de caléndula: se aplica en una capa fina sobre la piel limpia, siguiendo las indicaciones del fabricante. Es una de las formas más habituales para tratar sequedad, irritaciones o roces leves.
- Aceite de caléndula: suele ser un macerado de flores de caléndula en un aceite vegetal. Se utiliza para masajes y para suavizar la piel seca. No debe confundirse con un aceite esencial.
- Extracto de caléndula: se incorpora como ingrediente a cremas faciales, productos corporales, bálsamos y fórmulas para pieles sensibles.
- Infusión para uso externo: las flores secas pueden utilizarse para preparar compresas o lavados externos. La preparación debe dejarse enfriar, colarse correctamente y utilizarse el mismo día.
- Enjuagues para la boca o la garganta: deben utilizarse únicamente preparados adecuados para este uso y respetando las instrucciones del producto.
En el caso de alteraciones persistentes, conviene consultar a un profesional antes de combinar la caléndula con otros tratamientos para el cuidado natural de la piel.
¿Se puede tomar la caléndula en infusión?
Aunque es habitual encontrar referencias a la infusión de caléndula, sus usos medicinales tradicionales mejor reconocidos se centran en la aplicación sobre la piel y en los enjuagues de la boca o la garganta.
Por eso, no debe confundirse una infusión preparada para uso externo con una bebida de consumo habitual. Antes de tomar caléndula por vía oral, especialmente de forma continuada, es recomendable consultar a un profesional sanitario y comprobar que el producto está expresamente destinado a ese uso.
Contraindicaciones y precauciones
La caléndula suele tolerarse bien cuando se utiliza correctamente, pero no está libre de contraindicaciones.
- Las personas alérgicas a plantas de la familia de las asteráceas, como la manzanilla, el árnica o la margarita, deben evitarla.
- Puede producir sensibilización, picor, enrojecimiento o una reacción alérgica en algunas personas.
- Antes de usar un cosmético nuevo, es aconsejable probar una pequeña cantidad sobre una zona reducida de la piel.
- No debe aplicarse sobre heridas profundas, quemaduras graves o zonas con signos de infección.
- Debe evitarse el contacto directo con los ojos.
- Durante el embarazo o la lactancia, conviene consultar a un profesional antes de utilizarla con fines medicinales.
- Los productos destinados a niños deben ser adecuados para su edad y utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
Si la irritación empeora, aparece dolor intenso, pus, fiebre o los síntomas se mantienen durante más de una semana, es necesario consultar a un profesional sanitario.
¿Cómo elegir un producto de caléndula?
La palabra «caléndula» en el envase no garantiza por sí sola la calidad del producto. Conviene revisar la lista completa de ingredientes y comprobar qué cantidad y qué tipo de extracto contiene.
En cosmética, puede aparecer en el listado de ingredientes como Calendula officinalis flower extract o Calendula officinalis flower oil. También es recomendable elegir productos sencillos, adecuados al tipo de piel y, cuando sea posible, elaborados con caléndula procedente de cultivo ecológico.
Preguntas frecuentes sobre la caléndula
¿La caléndula sirve para las heridas?
Puede emplearse como ayuda en pequeñas heridas superficiales. No es adecuada para cortes profundos, heridas infectadas o lesiones que necesitan puntos o atención médica.
¿Se puede utilizar caléndula en la cara?
Sí, siempre que se trate de un cosmético formulado para uso facial y adecuado al tipo de piel. En pieles muy sensibles es recomendable realizar primero una prueba en una zona pequeña.
¿Es mejor el aceite o la crema de caléndula?
Depende del uso. El aceite resulta apropiado para masajes y pieles secas, mientras que las cremas y pomadas son más prácticas para aplicar en zonas concretas con irritación o enrojecimiento.
¿La caléndula puede provocar alergia?
Sí. Las personas sensibles a las plantas de la familia de las asteráceas tienen un mayor riesgo de sufrir una reacción alérgica.
Autor: Raúl Martínez, Dietista-nutricionista, biólogo
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