Tras una campaña de abundancia y presión sobre los precios, VIP afronta la temporada 2026/27 con la continuidad del suministro y la comunicación del origen entre sus prioridades. En esta entrevista, realizada en Fruit Attraction 2026, Gerhard Eberhöfer, responsable de producto ecológico de la asociación de cooperativas de Val Venosta, habla de mercados, variedades y herramientas para acercar el trabajo de los productores al consumidor.

¿Qué hizo especialmente difícil la campaña 2025/26 y cómo terminó para los productores ecológicos?
Tuvimos una cosecha muy abundante y de gran calidad. Pero también hubo buenas cosechas en muchas otras regiones europeas y nos encontramos con más oferta que demanda. Eso aumentó la competencia y presionó los precios.
Nuestros clientes de muchos años mantuvieron una parte importante de las compras, pero tuvimos que buscar salida para otros volúmenes. Al final, el resultado para los productores fue aceptable, aunque no fue una gran campaña en términos económicos. Además, el aumento de los gastos cotidianos redujo el dinero disponible de muchos consumidores para alimentación.
¿Hacia qué mercados redirigisteis esos volúmenes?
Llevamos mucho tiempo presentes en prácticamente toda Europa. Lo que hicimos fue destinar más fruta a otros mercados, porque Alemania y Suiza también tuvieron cosechas muy abundantes y necesitaron menos manzanas de Val Venosta.
Vendimos más en el Reino Unido, en el norte de Europa y en España. También creció Italia: normalmente representa alrededor del 20-22% de nuestro volumen ecológico vendido y en la última campaña llegó aproximadamente al 27%.
¿Ese crecimiento en Italia llegó del comercio especializado o de los supermercados?
De ambos. Trabajamos desde hace muchos años con el canal especializado y hemos aumentado los volúmenes, también con nuevas variedades. Hemos organizado degustaciones en las tiendas y otras acciones de marketing con nuestros socios. Al mismo tiempo, crecimos con los supermercados.
También hay otro canal importante en Italia: las escuelas, las guarderías y los hospitales. La restauración colectiva es un mercado relevante para los alimentos ecológicos.

¿Cómo estáis afrontando el calor y la gestión del agua en Val Venosta?
El verano de 2026 también fue muy cálido aquí, pero seguimos teniendo la ventaja de la altitud. Cultivamos entre los 500 y los 1.100 metros, en una zona de montaña con diferencias importantes entre las temperaturas del día y de la noche.
Tenemos un clima muy seco y disponemos de agua de las montañas. Aun así, debemos utilizarla con cuidado. Tener agua disponible no significa que podamos dejar de prestar atención a su uso y a la sostenibilidad de nuestra región.
¿Qué papel tienen las nuevas variedades en la oferta ecológica?
Las variedades tradicionales, como Golden Delicious, Gala, Pinova, Braeburn y Red Delicious, siguen representando aproximadamente la mitad de nuestra producción ecológica. Junto a ellas tenemos variedades resistentes al moteado, como Bonita, Topaz y Natyra, que ayudan a reducir la necesidad de tratamientos. También en ecológico hay que realizar tratamientos, con los productos permitidos en producción ecológica.
Además, trabajamos con variedades como Ambrosia, Kanzi o Cosmic Crisp, que está funcionando muy bien. Buscamos también sabores que interesen a las generaciones más jóvenes, con un buen equilibrio entre dulce y ácido.
¿Qué hace falta para garantizar manzanas ecológicas durante los doce meses del año?
Hay que garantizar la calidad, la certificación y el origen, pero también la disponibilidad. En otoño, después de la cosecha, muchos operadores pueden ofrecer buena fruta. El gran reto es garantizar disponibilidad y calidad durante todo el año.
Para ello necesitamos distintas variedades, una buena conservación y capacidad de respuesta. Nuestros grandes socios necesitan varios camiones cada semana. Disponemos de un centro de confección dedicado al producto ecológico con doce líneas, que nos permite preparar los formatos que pide el mercado, incluidos envases pequeños de cuatro, seis u ocho manzanas.

¿Cómo acompañáis a los agricultores en la introducción de variedades y en los problemas del cultivo?
Nos organizamos como una asociación de cooperativas. El agricultor debe concentrarse en hacer bien su trabajo en la finca, mientras las cooperativas y VIP nos ocupamos del almacenamiento, la clasificación, la venta y el marketing. También seguimos lo que pide el mercado y las nuevas variedades que aparecen en otros países.
Antes de introducir una variedad pueden ser necesarios cuatro, cinco o seis años de pruebas, tanto en producción como en conservación. Que funcione en otra región no garantiza que dé el mismo resultado en los Alpes. Además, contamos con apoyo experimental y equipos de calidad que visitan las fincas, detectan problemas y orientan a los productores.
¿Cómo trasladáis al consumidor el trabajo y la historia que hay detrás de una manzana ecológica?
Hay que ir a las tiendas y hablar con los consumidores. El consumidor ecológico suele estar más interesado en conocer de dónde viene el producto, cómo se cultiva y qué familia hay detrás. Por eso hacemos degustaciones y otras actividades en el punto de venta.
Con BioGraphy podemos conectar el envase con el productor mediante su nombre y un código QR. El consumidor puede conocer su historia, localizar su finca y ver qué variedades cultiva. Es una forma de acercar al productor a personas que compran nuestras manzanas a muchos kilómetros de Val Venosta.
También ofrecemos esta posibilidad a los supermercados que trabajan con su propia marca: pueden incorporar el QR y la información de origen. No tiene por qué ser una herramienta limitada a los envases de nuestra marca.

¿Con qué expectativas afrontáis la campaña 2026/27?
Soy optimista. Las condiciones de altitud y clima de Val Venosta nos han permitido obtener volumen y calidad, también en conservación. Creo que podemos mantener el suministro al mercado europeo durante doce meses.
Por las conversaciones que he tenido en las últimas semanas con otras zonas productoras, estimo que este año podría haber entre un 15% y un 20% menos de manzanas ecológicas disponibles en Europa. En algunas regiones, la falta de agua o las temperaturas elevadas han reducido la fruta destinada al mercado en fresco. Si la demanda aumenta, tenemos que estar preparados para responder. Ese es nuestro trabajo.
Autor: Oriol Urrutia, coeditor y politólogo.
Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo
Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico































