Berta Cáceres

Berta Cáceres (Berta Isabel Cáceres Flores) nació en La Esperanza, Honduras, el 4 de marzo de 1971. Activista por los derechos civiles y la defensa del medio ambiente. Estuvo casada con Salvador Zúniga, dirigente indígena con el que tuvo cuatro hijos.

Su madre, Berta Flores fue alcaldesa de El Salvador, enfermera y comadrona, que se destacó por su ayuda a los refugiados de El Salvador durante la guerra civil. Junto a su hermana Agustina Flores fundó en 1993 el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para luchar en favor de su cultura indígena lenca y en defensa de sus habitantes y de sus tierras.

Berta Cáceres se opuso a diferentes proyectos madereros, mineros y  especialmente a la construcción de la presa hidroeléctrica de Agua Zarca en el rio Gualcarque, en Santa Bárbara, río muy importante para la población indígena tanto a nivel de provisión de agua y alimentos como a nivel espiritual, al ser considerado sagrado para el pueblo lenca.

Este proyecto no era aislado ya que desde 2009 en Honduras han proliferado grandes proyectos de compañías transnacionales muy destructivos, que han obligado a la población indígena a dejar atrás sus tierras. Berta Cáceres organizó en 2013 una campaña de protesta pacífica y llevó el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Berta Cáceres se opuso a diferentes proyectos madereros, mineros y especialmente a la construcción de la presa hidroeléctrica de Agua Zarca

Recibió el Premio Shalom (Alemania) en 2012, fue finalista del Premio Front Line Defenders (Irlanda) en 2014 y ganadora del prestigioso Premio Medioambiental Goldman (el Nobel Verde) en el año 2015, en reconocimiento a su labor en defensa del medioambiente.

Berta Cáceres había recibido durante años amenazas de muerte. Fue asesinada el 3 de marzo de 2016 en su casa por dos asesinos a sueldo de los que aún no se ha esclarecido quienes son ni quién les hizo el encargo aunque hay ocho detenidos y todo parece indicar que la orden provenía de la compañía hondureña DESA, Desarrollos energéticos S.A. Numerosos países y organizaciones internacionales reclaman una  investigación internacional con garantías.

Según la organización Global Witness, doce activistas medioambientales en defensa de los bosques y los ríos fueron asesinados en Honduras sólo en el año 2014, más de cien entre 2010 y 2015, lo que convierte a Honduras en el país más peligroso del mundo para los defensores de la naturaleza, en relación a su tamaño.

Autora: Montse Mulé, Redacción
Bio Eco Actual Septiembre 2017

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