Eva Roger nació en Castellterçol en 1969. Estudió Ciencias de la Información, pero siempre ha trabajado en el mundo de la alimentación ecológica y la proteína vegetal. Desde julio del 2018 es Directora Comercial de Midsona Iberia – Vegetalia & Happy Bio, una de las empresas pioneras y de referencia de la alimentación ecológica en España.

Eva Roger

Desde su fundación en 1986, Vegetalia ha producido alimentos ecológicos y vegetarianos de alta calidad en su fábrica de Castellcir. Parte del grupo sueco Midsona AB y con un equipo de más de 110 trabajadores, Vegetalia es actualmente una de las principales productoras de tempeh, tofu y seitán en Europa.

Tofu, tempeh y seitán. ¿Las proteínas vegetales son una herramienta para transformar el sistema alimentario?

Con el tofu, el seitán y el tempeh tenemos tres básicos en la alimentación vegetal. Son alimentos elaborados a partir de cereales y legumbres, muy versátiles, muy diferentes entre ellos, pero muy interesantes nutricionalmente hablando. Son proteínas vegetales completas, no tienen colesterol, tienen menos grasas saturadas comparadas con la carne… Estamos hablando de unos alimentos interesantes, de texturas diferentes, que nos permiten tener variabilidad en la dieta. Y al ser de origen vegetal, ayudan a la sostenibilidad, que cada vez es más importante a nivel mundial.

«A veces, como consumidores, nos falta ser un poco más críticos, curiosos e ir algo más allá, saber qué hay detrás de cada producto»

Sabemos que consumir menos carne, menos proteína animal, es muy interesante tanto en el aspecto nutricional y de salud (en general, pecamos de un exceso de proteínas de origen animal en nuestra dieta) y en el ámbito de sostenibilidad, porque tener proteína animal en los volúmenes que harán falta en un futuro tal y como está evolucionando la población mundial, es inviable.

Sois referentes en producción de tempeh. ¿Es la proteína estrella?

Es un producto del que estamos muy orgullosos, también del seitán y del tofu, porque son muy complejos de elaborar. El tempeh y el seitán se fabrican igual que el primer día, con procesos absolutamente artesanales. Hay un esfuerzo importante detrás, experiencia, por eso son las joyas de la corona. Nutricionalmente hablando, cada uno tiene su singularidad. Todos son ricos en proteínas completas y no tienen ninguna carencia en aminoácidos esenciales.

La hamburguesa, el falafel o la albóndiga vegetales están muy bien y son productos fáciles de comer, pero ¿por qué no cocinar tofu, tempeh o seitán?

¿Cómo llegar al consumidor que no consume proteína vegetal?

Cada vez dedicamos menos tiempo de cocinar y es una pena. Las tres proteínas cocinadas dan juego para tener platos excelentes y buenísimos. Hay que perder el miedo y ponerse a cocinar y a probar. Si la gente viera como se elaboran estos productos, habría muchos más que se animarían a consumirlos.

«Con el tofu, el seitán y el tempeh tenemos tres básicos en la alimentación vegetal»

Sería conveniente que los consumidores no se dejaran llevar tanto por modas o marketing de empresas que tienen mucho dinero y comunican muy bien. A veces nos falta ser un poco más críticos, curiosos e ir algo más allá, saber qué hay detrás de cada producto.

No todos los productos plant-based son de calidad nutricional. ¿Cómo distinguirlos?

Un punto es la educación. Estaría muy bien incluir en el currículum escolar una parte de nutrición y alimentación para que los niños entendieran que es conveniente ser críticos a la hora de comprar y poder escoger de manera consciente. También saber qué hay que mirar para decidir si se compra un producto o no: mirar los ingredientes, el origen del producto, si los ingredientes están justificados… Es importante la certificación ecológica porque garantiza que el producto, los ingredientes y las materias primas no están manipuladas genéticamente, que en el cultivo no se han utilizado pesticidas o abonos químicos.

El otro punto es la comunicación. Uno de los hándicaps que hay ahora es que muchos productos se definen como sostenibles, muchas empresas comercializan productos plant-based… Pienso que hay mucha confusión con términos como sostenibilidad, proximidad, ecológico… Todo se mete en el mismo saco, pero hay muchos matices.

¿Cómo evitar el greenwashing? ¿Y el veganwashing?

Si eres consumidor y quieres evitar una marca que hace greenwashing o veganwashing, mira las etiquetas, los ingredientes, el certificado e intenta saber qué hay detrás de cada producto.

A pesar del boom del consumo de las carnes vegetales, sois de las pocas empresas españolas productoras.

Históricamente, nuestro negocio es muy complejo. Ahora ya hay cierto volumen de consumo de proteínas vegetales, pero nosotros llevamos fabricando desde el año 1986. Un negocio tan complejo no se ve como la mejor de las inversiones para muchos. Para nosotros, forma parte de nuestro ADN y no nos planteamos otra cosa, es lo que hemos hecho toda la vida y es la base de nuestra actividad industrial.

«Las tres proteínas cocinadas dan juego para tener platos excelentes y buenísimos. Se tiene que perder el miedo y ponerse a cocinar y a probar»

¿Qué papel tiene el I+D en la formulación de vuestros productos?

Básico. Si no tienes un equipo de I+D que desarrolle productos nuevos continuamente, es muy fácil que acabes desapareciendo del mercado y tengas dificultades. No es fácil, sin embargo, al hacer producto ecológico. Tenemos cierta limitación en el uso de aditivos que pueden facilitar la mejora de la textura o el gusto. La nutrición está siempre en el centro de nuestra producción.

Siempre hemos ido innovando. Este año hemos introducido el falafel y una picada de seitán, el año pasado lanzamos las albóndigas… Seguiremos siendo una marca vegetariana. De hecho, Midsona es una empresa plant-based.

¿Cómo ve la evolución del mercado ecológico? ¿Qué valoración hace de la situación de Vegetalia?

La evolución que ha habido en Vegetalia es la evolución general que ha vivido el sector ecológico. En general, son empresas que empezaron con gente muy idealista que tenía muy claro el proyecto que quería y eran unos convencidos de lo que hacían. Fueron años muy complicados, porque eran pioneros que tuvieron que crear, desarrollar y hacer crecer el mercado ecológico. Hicieron un gran esfuerzo. Pero llega un momento en que, por edad o porque la familia no quiere continuar el negocio, este se acaba vendiendo a grandes empresas. Es lo que está pasando en toda Europa. Formar parte de un gran grupo te da oportunidades de fabricar para otras empresas del grupo, compartir conocimiento y experiencias, no te estancas.

¿Qué os aporta formar parte de Midsona?

Desde el primer momento, Midsona quería invertir en Castellcir. Esto es una muy buena noticia porque asegura el futuro y la tranquilidad de la empresa. Si eres una empresa familiar, una gran inversión es mucho más difícil de realizar. La primera gran aportación fue cuando nos dijeron: ‘seréis la fábrica plant-based del grupo e invertiremos dinero porque vemos futuro en esta planta de Castellcir’. Estamos en el mismo pueblo en que se fundó Vegetalia en 1986, y mucha gente que trabaja con nosotros vive en la comarca. La gente siente la empresa como suya. Y esto es muy importante.

Estamos produciendo para empresas del grupo de Francia, Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia. Se mira en global y facilita muchas posibilidades de inversión. La estrategia es que cada país mantenga sus marcas, pero hay sinergias en compra y suministro.

«El punto fuerte de la tienda especialista es el conocimiento, el asesoramiento»

¿Las pequeñas y medias tiendas ecológicas especializadas podrán seguir aguantando los embates del mercado?

Intento ser optimista siempre. Me gusta pensar que las cosas pueden ir a mejor. El punto fuerte de la tienda especialista es el conocimiento, el asesoramiento. Sabemos que esto en gran consumo u otros canales no lo pueden hacer. Este es el punto fuerte. Tienen que ser conscientes de ello y lo tienen que explotar, que no les dé miedo imitar estrategias que funcionan en otros canales, manteniendo la esencia.

También hay que intentar atraer a la gente joven de entre 20 y 30 años, entender cómo compran y cómo se les puede comunicar los beneficios de la alimentación ecológica. No conseguimos llegar adecuadamente a este consumidor que da mucha importancia a la sostenibilidad pero que parece no poner en valor la certificación ecológica.

¿Cómo ve la evolución de la comercialización ecológica en el canal de gran consumo?

Nuestra complejidad está en que somos una empresa multi producto y multicanal. El grosor de nuestro negocio está en el canal especialista, pero también trabajamos con cadenas de fruterías, tiendas de venta online, el gran consumo y el food service, que no tiene nada que ver con cualquiera de los otros canales. A cada sector te tienes que dirigir entendiendo qué necesidades tiene. En el canal especialista, hay que intentar trabajar mucho codo con codo, ver qué necesitan e intentar ofrecérselo.

Autor: Oriol Urrutia, Co-Editor y Politólogo

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Bio Eco Actual Noviembre 2022

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