Roberto Ballester (Valencia, 1975) es licenciado en Filosofía y PMD por ESADE. Desde hace más de 20 años ha trabajado en el terreno de la generación, desarrollo e integración de intangibles éticos, convencido de que es ahí donde se produce a verdadera innovación social, siempre que se acompañe de la tecnología, la metodología y las herramientas oportunas. Desde 2014 es Presidente de Fairtrade Ibérica (España y Portugal), certificación de productos de Comercio Justo perteneciente a Fairtrade Internacional, organización que engloba a 25 asociaciones Fairtrade de diferentes países y 3 redes continentales de productores en América Latina, África y Asia.

Roberto Ballester

¿Somos conscientes del impacto social, ambiental y económico que tienen nuestras decisiones de compra?

Sinceramente, creo que sí. Al menos de forma aproximada, aunque seguramente no lo sabemos de una forma científica y concreta. La realidad es que hoy en día tenemos acceso a una gran cantidad de información sobre lo que supone nuestro modo de consumo y decisiones de compra. Sin embargo, tener la información disponible no es suficiente. En primer lugar, porque en ocasiones es complicado comprender esta información y, en segundo lugar, porque la información por sí sola no es suficiente para modificar la conducta de las personas, aunque es una gran ayuda.

Por tanto, necesitamos hacer esta información más accesible y comprensible por la ciudadanía en general y también seguir sensibilizando a las personas sobre las consecuencias que tiene consumir sin tener en cuenta el impacto social, ambiental y económica de nuestras decisiones. Y cuando hablo de consecuencias no me refiero al impacto que puede generar nuestro consumo en el planeta, sino también las consecuencias personales que tiene. Tenemos que entender que es difícil que nos vaya bien si no les va bien a todas las personas y el planeta.

«Consumo responsable significa reducir los impactos negativos, maximizar los positivos y revisar nuestro nivel de consumo»

¿Qué implica un consumo responsable? ¿Cómo puede ayudar la certificación Fairtrade a generar valor añadido?

Un consumo responsable, en mi opinión, significa consumir teniendo en cuenta las consecuencias de nuestras decisiones. Esto implica, en primer lugar, que debemos pensar si nuestro modo de consumo es universalizable. Es decir, ¿soportaría el planeta si todas las personas que viven en él tuvieran el mismo nivel de consumo? Es bastante obvio que no. Por eso un consumo responsable significa, no sólo consumir reduciendo los impactos negativos y maximizando los positivos, sino también seguramente revisar nuestro nivel de consumo.

Sin ninguna duda, Fairtrade es probablemente la mejor opción en la actualidad en relación a la primera de estas cuestiones. Fairtrade, es el sello de Comercio Justo líder en el mundo y hace posible consumir reduciendo los impactos negativos que suponen no pagar un precio justo, no cuidar las condiciones laborales de los productores o no reducir el impacto ambiental de nuestros modos de producción. Por tanto, Fairtrade es el sello de comercio justo que mejor asegura un consumo responsable, justo para las personas y el Planeta.

«No hay desarrollo sostenible sin asegurar un comercio justo»

¿Comercio Justo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible van de la mano?

Efectivamente, Fairtrade está totalmente alineado con la propuesta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Es difícil imaginar un desarrollo sostenible y justo sin asegurar un comercio justo. En este sentido, en Fairtrade los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la agenda 2030 de la ONU son parte de nuestra forma de medir nuestras contribuciones para lograr un mundo sostenible.

En concreto, en Fairtrade estamos muy alineados con el ODS 1, Fin de la Pobreza, ODS 2, Hambre Cero, ODS 5, Igualdad de Género, ODS 8, Trabajo Decente y Crecimiento Económico, ODS 12, producción y Consumo Responsables, ODS 13, Acción por el Clima, ODS 16, Paz, Justicia e Instituciones Sólidas y ODS 17, Alianzas para lograr los Objetivos.

¿La gran distribución apuesta por productos Fairtrade en supermercados y grandes superficies? ¿Qué falla y cómo se puede mejorar?

Desde luego, si vemos los datos objetivos sobre la venta de productos certificados con el sello Fairtrade en España, es muy evidente el crecimiento que se ha producido. De vender productos por valor de 32 millones de € en 2017 a 126 millones de € en 2021. Este crecimiento ha sido, en una parte muy relevante, gracias al compromiso de algunos supermercados por incorporar productos certificados con el sello Fairtrade en sus lineales. Sin embargo, es cierto que todavía queda mucho camino por recorrer para estar en la media de consumo per cápita europeo. Para llegar ahí necesitamos muchos más supermercados apostando por ofrecer productos de comercio justo certificados con el sello Fairtrade y, por supuesto, mucha más presión por parte de los consumidores.

«Necesitamos muchos más supermercados apostando por ofrecer productos de comercio justo certificados y mucha más presión por parte de los consumidores»

¿Cómo ve el futuro de Fairtrade? ¿Llegará el día en que el Comercio Justo se convierta en el sistema dominante y no sea visto como algo alternativo?

A Fairtrade, por supuesto, le afectan todas las incertidumbres y dificultades que estamos atravesando en la economía y la sociedad actual. Por tanto, vemos el futuro con optimismo, pero también con mucha prudencia. Sin embargo, estamos convencidos de que no hay plan B. Precisamente para superar esta situación actual de una forma más duradera en el tiempo, necesitamos un sistema económico que entienda que hacer economía de forma justa no es una alternativa, sino una necesidad para que nos vaya bien a todos. Por tanto, no sé si la palabra es dominante, pero estoy seguro que comportarse de forma ética en los mercados no puede ser una alternativa, sino una realidad extendida. Ese es nuestro propósito y por él trabajamos a diario. Y junto a Fairtrade muchísimas otras iniciativas que estamos convencidos que lo alternativo, lo anecdótico, debe ser que los mercados se comporten de forma injusta e inmoral.

«La economía justa no es una alternativa, sino una necesidad»

¿Qué papel juegan las compras públicas de productos de Comercio Justo en todo ello?

También sería muy importante que la administración pública apostara de una vez por todas por asumir los principios de comercio justo a la hora de ir al mercado a comprar productos. Es decir, que incorporaran de una forma mucho más decidida y transversal la incorporación de productos con el sello Fairtrade. Por poner sólo un ejemplo, uno ve la gran cantidad de uniformes que dependen de los servicios públicos (policías, personal sanitario, etc.) y piensa «todos esos uniformes podrían estar hechos con algodón Fairtrade».

Autora: Ariadna Coma, Periodista

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