Hablamos con Luis Planas Puchades, Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación desde 2018 y con larga trayectoria política, en España y en la Unión Europea, en el mundo de la agricultura y el medio ambiente.

Luis Planas
Foto cedida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)

¿Cómo valora el trabajo realizado por el Ministerio de Agricultura en los últimos 4 años para impulsar el sector ecológico en España?

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación siempre ha sido un defensor e impulsor de la agricultura y ganadería ecológicas. Se trata de uno de los sectores prioritarios y estratégicos.

Para hacer una valoración del trabajo realizado en los últimos cuatro años, es necesario acudir a indicadores que nos den una visión objetiva. De esta manera, y centrándonos en la evolución durante el periodo 2019-2022, la superficie agraria útil total certificada como ecológica ha crecido un 13%. También ha aumentado el número de granjas ganaderas (+20%), industrias (+13%) y operadores (+28%) de este sector.

Sin duda, el gran mérito del crecimiento es de los operadores, que han apostado por este método de producción. Las actuaciones del ministerio en materia de promoción, difusión, gestión normativa y apoyo a través de la Política Agraria Común (PAC) también han contribuido a la obtención de estos buenos resultados.

Se trata, sin duda, de uno de los sectores prioritarios y estratégicos para el ministerio, y un ejemplo de ello es la participación en la organización de la decimoséptima edición del Congreso Ecológico Europeo (EOC), que se celebró a finales de septiembre en Córdoba, como parte de la agenda agraria de la Presidencia rotatoria de España del Consejo de la UE. A este acto se sumará en breve uno nuevo, la visita a Madrid, el próximo 14 de noviembre, de “embajadores ecológicos” procedentes de los 27 países comunitarios para ver cómo funciona el sector en España y las iniciativas y estrategias promocionales adoptadas en los diferentes Estados.

«España es un referente mundial en producción ecológica, con un sector que se desarrolla de manera continua tras consolidarse en apenas tres décadas»

¿Cuál es la situación actual de la producción ecológica en España?

España es, a día de hoy, un referente mundial en producción ecológica, con un sector que se desarrolla de manera continua tras consolidarse en apenas tres décadas. Las cifras avalan de nuevo esta posición de liderazgo. La superficie ecológica certificada en España alcanzaba los 2,67 millones de hectáreas al cierre de 2022, un 1,5 % más que en 2021. Es la segunda más extensa de la Unión Europea tras la de Francia, y representa el 10,79 % de la superficie agraria útil española.

Quiero resaltar el excelente sistema de gestión con el que cuenta el sector, encarnado en las autoridades competentes de las comunidades autónomas, y coordinado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Además, la producción eco cuenta con un tejido industrial creciente, con 10.959 actividades certificadas y un total de 9.393 explotaciones ganaderas en 2022. También dispone de un sistema de control experimentado y capaz de dar confianza al consumidor, que certifica a más de 60.000 operadores que llevan a cabo más de 65.400 actividades y que se estima involucra a más de 100.000 trabajadores.

¿Cuáles son los desafíos clave que enfrenta el sector en términos de regulación, certificación y comercialización?

El mayor desafío del sector es la plena puesta en marcha de los requisitos establecidos en el nuevo reglamento que entró en aplicación en enero de 2022. Esta norma tiene importantes elementos en periodos transitorios para facilitar la adaptación del sector. Su aplicación se ve respaldada por la coordinación eficaz por parte del ministerio, así como por la excelente labor de gestión y control desarrollada por las autoridades competentes de las comunidades autónomas y sus entidades de control.

En términos de comercialización, uno de los mayores retos es la normalización de la presencia del producto ecológico en todas las categorías de la distribución, sea especializada o tradicional, sin excluir los nuevos formatos a través de Internet. Y, por supuesto, conseguir que todos los consumidores conozcan el logo de la “hoja verde” que distingue un alimento ecológico del que no lo es.

También resulta de gran importancia dotar al consumidor de la debida información para que diferencie el producto ecológico, certificado en base a un reglamento europeo -que es muy exigente con los requisitos de producción y control- frente a la competencia en los lineales de “productos frontera” que ofrezcan valores en torno a la sostenibilidad, el bienestar animal o la naturaleza de los productos. Estos últimos generan confusión entre los consumidores y pueden ocasionar pérdida de mercado a los operadores del sector ecológico.

«El gran mérito del crecimiento es de los operadores, que han apostado por este método de producción»

¿Cómo incentivar la demanda de productos ecológicos en el mercado nacional e internacional?

España ha presentado un crecimiento sostenido de la superficie ecológica a lo largo de los años, con el consecuente aumento del volumen de alimentos ecológicos. Esta producción, que tradicionalmente se ha dirigido a la exportación, ahora tiene más demanda en España que hace unos años, pero su nivel está aún muy alejado del de otros países comunitarios.

Es previsible que continúe el aumento de la producción ecológica en Europa como consecuencia de los objetivos del Pacto Verde marcados en las estrategias “De la granja a la mesa” y “Biodiversidad”, así como por la meta del Plan de Acción Europea para el Desarrollo de la Producción Ecológica de alcanzar el 25% de la superficie agraria útil de la UE en producción ecológica para 2030. La consecución de estos objetivos obligará a acompasar la mayor producción con un incremento del consumo para garantizar su sostenibilidad.

Para incentivar el consumo de productos ecológicos, desde el ministerio contamos con distintas iniciativas. Entre ellas figura la promoción directa a través de campañas como la de “Aquí somos eco-lógicos. Nada que esconder”, enmarcada en la campaña de “El país más rico del mundo”, que se presentó a finales de 2021 y que, hasta la fecha, continúa en funcionamiento. Mantener la confianza del consumidor -piedra angular de la demanda de un producto certificado- es otro de los ejes, porque es clave asegurar el buen funcionamiento del sistema de control y gestión del cumplimiento del reglamento europeo de producción ecológica.

¿Qué impacto ha tenido la sequía en el sector ecológico y cuáles son las acciones que el Ministerio está tomando para abordar este desafío?

España se ha enfrentado, durante el último año hidrológico (del 1 de octubre al 30 de septiembre del año siguiente) a una escasez de precipitaciones durante periodos prolongados que han coincidido con fases críticas para el desarrollo de ciertas producciones, tanto de la agricultura y ganadería convencional como ecológica. Esta situación de sequía se ha visto agravada además por las altas temperaturas.

Con objeto de aliviar las dificultades por las que están atravesando nuestros agricultores y ganaderos debido a la situación climática, que se une a las económicas derivadas de la coyuntura bélica y de encarecimiento de los costes, se ha puesto en marcha un amplio paquete de medidas desde el ministerio.

Para toda la agricultura y ganadería española, desde marzo de 2022, el Gobierno ha habilitado un paquete de medidas de apoyo por un valor que supera los 4.000 millones de euros, entre las que se incluyen ayudas extraordinarias de Estado por más de 1.380 millones de euros. Además, hemos puesto en marcha importantes medidas destinadas al ahorro hídrico y la eficiencia energética.

«Uno de los mayores retos es la normalización de la presencia del producto ecológico en todas las categorías de la distribución»

¿Cómo se han adaptado las políticas agrícolas de España a las reformas recientes de la PAC?

La principal herramienta de la PAC es el Plan Estratégico, que introduce una serie de medidas para el fomento de un sector agrícola inteligente, resistente y diversificado que garantice la seguridad alimentaria, mientras que intensifica el cuidado del medio ambiente y la acción por el clima. Todo, sin olvidar el fortalecimiento del tejido socioeconómico de las zonas rurales y siempre a través del conocimiento, la innovación y la digitalización.

Con este nuevo enfoque y objetivos se han alineado el resto de las políticas agrarias en nuestro país. Así, se ha articulado una estrategia que hace un uso coordinado de medidas de carácter regulatorio no incluidas en el Plan Estratégico y cuyo cumplimiento será reforzado por su inclusión en la condicionalidad, junto con las intervenciones del propio plan. Este es el caso, por ejemplo, de la legislación relativa a la nutrición sostenible, el uso de productos fitosanitarios y de antimicrobianos o sobre protección de las aguas contra la contaminación difusa producida por nitratos.

Con esta reforma se consigue, por tanto, coordinar todas las políticas públicas para permitir al sector agrario y al medio rural dar una respuesta equilibrada a sus necesidades económicas, sociales y medioambientales, y continuar con su camino hacia una transición sostenible, a través de cambios profundos pero graduales.

¿De qué modo se está abordando el acceso a financiamiento y apoyo técnico para los agricultores que desean convertirse a la agricultura ecológica?

El apoyo a la agricultura ecológica se articula a través de la intervención del segundo pilar (desarrollo rural) “Compromisos de gestión agroambientales en agricultura ecológica”. Esta medida se articula a través del Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER) y las comunidades autónomas son las encargadas de su programación e implementación. Para este nuevo periodo 2023-2027, el Plan Estratégico continúa con este sistema que tan buenos resultados ha dado, por lo que se mantiene el apoyo a la agricultura ecológica dentro del segundo pilar.

El objetivo de esta intervención es promover la adopción de metodologías de producción ecológica que garanticen a largo plazo una agricultura y ganadería sostenible, así como la protección de los recursos naturales.

Con esta intervención se concederá un pago por superficie a aquellos beneficiarios que se comprometan a adoptar las prácticas y métodos de producción definidos en el Reglamento sobre Producción Ecológica y Etiquetado de los Productos Ecológicos, lo que se traducirá tanto en el fomento del mantenimiento como de la conversión de la producción.

Sobre el acceso a financiación, tanto para productores ecológicos como convencionales, he de resaltar que es un capítulo que ha sido prioritario para el ministerio estos años, y más en el contexto actual.

«Mantener la confianza del consumidor -piedra angular de la demanda de un producto certificado- es otro de los ejes para incentivar el consumo de productos ecológicos»

Como ejemplo, hemos ampliado la dotación de la línea de financiación ICO-MAPA-SAECA. La hemos dotado con 60 millones para la bonificación de hasta el 15% del principal de créditos ICO al sector agroalimentario que cuenten con el aval de SAECA. También, hemos destinado 11,5 millones para sufragar el coste de estos avales. Esta línea subvenciona créditos de hasta 100.000 euros y 15 años de plazo, con hasta 3 años de carencia, así como los costes del aval mencionados.

¿Cuál es su visión a largo plazo para el desarrollo y crecimiento del sector ecológico en España y su contribución a la economía nacional?

Para proyectar esta visión hay que tener en cuenta una serie de fortalezas estructurales de nuestra producción ecológica. Cabría mencionar la diversidad de la oferta de productos españoles, fruto de la diversidad climática edafológica y cultural, un sistema de control experimentado y consolidado, o el creciente interés de la industria por la transformación de alimentos ecológicos.

A esto hay que sumarle el aumento del conocimiento sobre los productos ecológicos por parte del consumidor, que está siendo paralelo al incremento de su grado de exigencia en materia alimentaria, y al hecho de que la producción ecológica sea una herramienta perfecta para incidir positivamente sobre los tres pilares de la sostenibilidad, el medioambiental, el económico y el social.

Y también será importante la evolución de la producción ecológica a nivel europeo, como consecuencia del objetivo ya mencionado, de alcanzar el 25% de la superficie agraria útil de la UE en producción ecológica. La conjunción de estos factores fundamentales, entre otros, puede dar pie a una visión de crecimiento sostenido a largo plazo, que se objetive en lo que podríamos llamar un crecimiento “natural”, sin grandes picos, pero constante, que propicie un aumento de su contribución a la economía nacional. Todo ello en un contexto de una deseable mayor estabilidad internacional.

Autor: Oriol Urrutia, Co-Editor y Politólogo

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Bio Eco Actual Noviembre 2023