Deberías cuidar tu piel con un tónico regenerador porque a medida que cumples años tu piel se deteriora paulatinamente, o más rápidamente si te expones mucho al sol, si fumas, si utilizas limpiadores agresivos, o llevas una alimentación inadecuada.

tónico regenerador
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Con los años, en la piel todo empieza a ir más lento, y el mantenimiento natural empieza a ralentizarse. En la epidermis se altera el factor de hidratación natural y las células se renuevan más lentamente. Al no poder retener suficiente agua, la piel pierde turgencia y tiene un aspecto mate. En las capas profundas se reduce la actividad de las células encargadas de fabricar las fibras elásticas, que son las responsables de la firmeza de la piel. Así que hay que ayudarla desde dentro, con una alimentación sana, y desde fuera con cosméticos naturales que aporten lo que necesita.

Lo que necesita la piel madura

Está claro que para disminuir los efectos del tiempo en la piel habrá que aportar lo que le falta, que es hidratación, protección y regeneración. Si quieres hidratarla piensa en humectantes, que retienen el agua en la piel y evitan que se evapore excesivamente. Los mejores son los que se encuentran naturalmente en la piel como la glicerina, lactato sódico el ácido hialurónico y urea.

Para disminuir los efectos del tiempo en la piel habrá que aportar lo que le falta, que es hidratación, protección y regeneración

La protección la puedes aumentar con aceite vegetales, mantecas y vitaminas antioxidantes como A, C, E, B3. También resveratrol, bakuchiol o coenzima Q10. Para regenerarla, además de las vitaminas, puedes utilizar extractos de plantas como levadura de cerveza, cola de caballo, espirulina, ortiga, salvia, tomillo, ginseng, eleuterococo y equinácea. También zumos de aloe, zanahoria, kiwi, pepino y arándanos.

Los aceites esenciales, estimulantes de la circulación, antiinfecciosos y bioestimulantes. Puedes usar el de anís, zanahoria, hinojo, geranio, rosa, salvia, palo de rosa, palmarosa, ciprés, ylang-ylang y lavanda. Para reafirmar la piel van bien la elastina marina, las proteínas de trigo, las proteínas de seda y el DMAE, que es un antioxidante con una acción reafirmante y tensora a corto y largo plazo, pero con efecto acumulativo.

Con los años, en la piel todo empieza a ir más lento, y el mantenimiento natural empieza a ralentizarse

Propiedades cosméticas del polen

Ya has visto lo que necesita la piel madura y qué ingredientes pueden ayudar a mejorarla, pero veamos qué puede aportar el polen:

  • Vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales. El polen tiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede fabricar, 28 minerales (incluidos el calcio, magnesio y hierro), 12 vitaminas (incluidas las B, C, E y D), 11 enzimas y coenzimas, 11 carbohidratos y 14 ácidos grasos beneficiosos para la piel, incluidos los omega 3 y 6 que ayudan a mantener las defensas de la piel.
  • Antioxidantes. También contiene un 2% de compuestos fenólicos y flavonoides que son antioxidantes, calmantes y regeneradores. Muchas de las vitaminas y minerales que se encuentran en el polen son antioxidantes y tienen propiedades inmunoestimulantes y contra el cáncer. Todas estas maravillosas moléculas antioxidantes y regeneradoras protegen y rejuvenecen la piel, por esto es conveniente incorporarlas a tus cosméticos.
  • Reafirmantes. La gran cantidad de vitaminas y minerales que contiene el polen ayudan a mejorar la calidad del colágeno y la elasticidad de la piel. También mejora la circulación y la eliminación de sustancias tóxicas y radicales libres que envejecen la piel.
  • Protector del daño solar. El polen mejora la protección de la piel contra la radiación ultravioleta B, el daño oxidativo, la inflamación y la aparición de manchas, el envejecimiento y la sequedad de la piel.

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Preparación de un extracto de polen al 20%

Veamos cómo puedes preparar tu misma un extracto de polen. Como el polen tiene una cubierta externa resistente, el primer paso es dejarlo macerar en el disolvente durante un día para que se hidrate y ablande. Como disolvente utilizaremos una mezcla de glicerina y agua. Una parte de glicerina y dos de agua.

Materiales necesarios

Polen, glicerina, agua destilada, batidora, embudo, filtros de papel, conservante (benzoato sódico y sorbato potásico, que son alimentarios) y envase. Vas a preparar 100 gramos de extracto de polen al 20%.

El polen mejora la protección de la piel, entre otras, contra la radiación ultravioleta B, el daño oxidativo, la inflamación, etc.

Pasos:

  1. Pesa 20 gramos de polen y lo colocas en un vaso.
  2. Pesa 50 gramos de glicerina, añade 100 de agua destilada y agita para que se mezcle bien.
  3. Añade el polen al disolvente y deja macerar 24 horas.
  4. Al día siguiente bate durante un par de minutos y deja reposar un día para que los restos de polen se separen al fondo del vaso.
  5. Con cuidado de no pasar el polvo del fondo, filtra el extracto con un filtro de papel de cafetera.
  6. Pesa el extracto y añade disolvente hasta que pese 100 gramos.
  7. Guarda el extracto en una botella oscura y añade 0,5 gramos de benzoato sódico y 0,5 gramos de sorbato potásico.

Autor: Cristóbal Vidal, Director del Instituto Europeo de Dermocosmética

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