Los aceites esenciales han sido utilizados durante siglos por sus beneficios para la salud y el bienestar. Una de las maneras más fáciles y efectivas de disfrutar de sus propiedades es a través de la inhalación, utilizando el sentido del olfato.

El olfato es el primer sentido que usamos al nacer, está vinculado a la supervivencia y ayuda a reconocer el entorno. Además de ser un medio de comunicación natural en plantas y animales, como es el caso de la polinización, también puede actuar como un indicador de la salud.
¿Alguna vez has olido una planta, un alimento o un objeto, y te ha transportado a algún momento de tu vida? Cuando se inhala un aceite esencial, las moléculas entran en la nariz y son detectadas por receptores especiales. Estos receptores envían señales directamente al cerebro, conectándose con las áreas que controlan las emociones y la memoria. Esto significa que utilizar un aceite esencial por vía inhalatoria puede tener un impacto tanto a nivel corporal como emocional, e incluso evocar recuerdos. Por ello, es importante que se utilicen aceites esenciales de calidad, quimiotipados, puros e íntegros.
Un aceite esencial es una sustancia pura y natural que se extrae de diferentes partes de las plantas aromáticas, como flores, hojas, raíces o frutos. Normalmente, se obtiene a través de un proceso llamado destilación por vapor, en el que se capta la esencia contenida en las glándulas secretoras de la planta. Se trata de una mezcla muy compleja y volátil, compuesta por una infinidad de moléculas, denominadas terpenos.
Los métodos más comunes para utilizar los aceites esenciales por la vía inhalatoria, incluyen el uso de aromadifusores, que los difunden en el ambiente, oler directamente el envase o la aplicación en zonas localizadas de la piel. Un modo de empleo menos conocido, pero muy sencillo y directo, es utilizando los aromasticks o inhaladores de aceites esenciales. Estos pequeños dispositivos portátiles, que caben en el bolsillo, permiten disfrutar de los beneficios de la aromaterapia en cualquier momento y lugar.
¿Como se usa un inhalador de aceites esenciales?
Es muy fácil: abrir el envase del aceite esencial y añadir hasta 8 gotas directamente en el filtro del inhalador. Luego, insertar el filtro en el dispositivo y enroscar la tapa. Realizar de 3 a 5 inhalaciones profundas, de 3 a 4 veces al día, según necesidad.
De esta manera, presentamos una selección de aceites esenciales (AE) indicados para su uso en inhalación, enfocados a distintas áreas de autocuidado.
Relajación y vitalidad:
- AE de bergamota: eleva tu estado de ánimo y reduce la sensación de estrés con su aroma cítrico y revitalizante.
- AE de lavanda: te sumerge en un estado de calma y mejora la calidad de tu sueño con su fragancia relajante.
- AE de verbena exótica: combate el cansancio y te ayuda a encontrar la serenidad con su olor dulce y herbáceo.
- AE de ylang-ylang: te reconecta contigo con su fragancia floral y exótica para promover la relajación, disminuir la tensión física y estimular la líbido.
Respiración y defensas:
- AE de eucalipto radiata: despeja tus vías respiratorias y te ayuda a respirar.
- AE de ravintsara: el aliado perfecto para fortalecer tus defensas naturales.
- AE de saro: ideal para los peques de la familia, mejorando su respiración y defensas.
Digestión:
- AE de jengibre: evita las náuseas y mejora tu digestión.
- AE de limón: el mejor compañero de viaje para combatir los mareos.
- AE de menta piperita: ideal para refrescar y aliviar las digestiones pesadas.
Atención y memoria:
- AE de lima: estimula tu mente y reduce la fatiga mental, con su fragancia fresca y revitalizante.
- AE de romero cineol: te ayuda a mejorar tu memoria, concentración y atención.
Autora: Paula Hernández, Farmacéutica especializada en salud pública y aromaterapia. Responsable de formación de terpenic
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