El síndrome del túnel carpiano es de esos problemas que empiezan poco a poco hasta que un día te despiertas de madrugada con la mano dormida y un hormigueo bastante desagradable. Es una de las afecciones nerviosas más frecuentes en la mano y afecta a muchísima gente, sobre todo a quienes pasan horas escribiendo, usando el móvil o trabajando con herramientas.

túnel-carpiano
123RF Limited©corbacserdar

Lo que ocurre es que el nervio mediano, que pasa por un pequeño “túnel” en la muñeca, queda comprimido. Ese nervio es el encargado de dar sensibilidad al pulgar y a varios dedos, y cuando se irrita, empiezan los síntomas: hormigueo, entumecimiento, dolor e incluso debilidad.

Muchas personas notan que el problema empeora por la noche. Si duermes con la muñeca doblada sin darte cuenta, has de saber que eso aumenta la presión en la zona. También puedes sentirlo al escribir durante horas o haciendo movimientos repetitivos. El riesgo de ignorarlo es que el nervio puede ir dañándose más y perder fuerza en la base del pulgar.

Lo habitual es que el médico en primer término aconseje llevar una férula nocturna acompañada de antiinflamatorios y, si eso no mejora en un tiempo prudencial, pasaría a indicar infiltraciones y a los 3-4 meses, si es que ha funcionado, pero vuelve el dolor, acabaríamos en el quirófano. Precisamente esto ha llevado a la gente a explorar otros caminos que eviten esa cirugía y no son otros que introducir masajes, ejercicios específicos y acupuntura.

Antes de pasar por cirugía deberías buscar un buen osteópata y complementarlo con acupuntura

¿Y qué conseguimos con todo esto? En lugar de “tapar” el dolor, se intenta liberar los tejidos tensos y devolver movilidad al nervio. Técnicas como la liberación miofascial trabajan los músculos del antebrazo y la muñeca para romper pequeñas adherencias del tejido que impiden que los tendones se deslicen bien. Se utilizan movimientos suaves y presiones más profundas con los pulgares.

Otra técnica interesante es el acutomo, una variedad de la acupuntura que utiliza agujas con la punta plana y que realiza punciones en diferentes sitios anteriormente descritos para liberar desde dentro las fascias de los músculos implicados en el síndrome del túnel carpiano.

Y luego están los ejercicios de deslizamiento. Son movimientos de la mano que ayudan al nervio mediano y a los tendones a moverse con más libertad. Se hacen varias veces al día y buscan evitar que todo se vuelva rígido de nuevo. La clave es que debes ser constante: entre seis y ocho semanas suelen ser necesarias para notar cambios efectivos.

No todo el mundo responde de la misma manera, pero sigue un patrón habitual. Identificarlo a tiempo es la clave para mejorar

Al final, las personas que deciden usar estas técnicas son activas en su tratamiento en comparación con las que se quedan de manera pasiva, usando férulas y antiinflamatorios como solución, que se ven avocadas en multitud de ocasiones a terminar en el quirófano precisamente por no ser activos en su recuperación física.

Debemos tener presente que el dolor del túnel carpiano no aparece de golpe; se va acumulando con el tiempo. La buena noticia es que también puede revertirse poco a poco. Por supuesto, no todo el mundo responde de la misma manera, pero sigue un patrón habitual. Identificarlo a tiempo es la clave para mejorar.

Nuestro cuerpo, con respecto a este síndrome, mejora cuando le devolvemos movilidad y le quitamos presión sobre la zona. Y eso, aunque suene algo simple, en realidad es lo que más funciona. Por eso, antes de pasar por cirugía, deberías buscar un buen osteópata y complementarlo con acupuntura y verás como los resultados en pocas semanas te sorprenden.

ESPACIO PATROCINADO POR
Cofenat
La evidencia científica demuestra que las terapias naturales también curan

Autor: Roberto San Antonio-Abad, Presidente y Responsable de Formación de COFENAT.

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer Bio Eco Actual Abril 2026