El 21 de mayo del año 2011, la primera heladería ecológica certificada de España abrió sus puertas en el barrio de Gràcia de Barcelona. Bodevici empezaba su andadura con un propósito claro: popularizar los productos ecológicos a través de los helados. Quince años después, la principal ilusión es ofrecer helados «buenos de vicio» más y más saludables, sobre todo para los niños y niñas.

Hacer de la pasión un oficio
Bodevici fue fruto de un sueño de su fundador, Jordi Rivera Jové. Ingeniero industrial con experiencia en energías renovables, quería emprender dedicándose a su dulce favorito: los helados. «El helado es mi dulce preferido desde pequeño, capaz de animarme en una mala tarde», recuerda. Viendo que la mayoría de las opciones del mercado carecían de calidad nutricional, Jordi hizo realidad su anhelo de elaborar helados ecológicos teniendo en cuenta las necesidades de todos los consumidores y respetando el medio ambiente.
Impulsado por la colaboración entre socios, el proyecto se fue desarrollando con la apertura de nuevos establecimientos en Barcelona, Mataró, Vallirana, Begues e incluso en San Sebastián de los Reyes. Bodevici vive su 15ª temporada como una heladería del barrio de Gràcia con dos puntos de venta, con ilusiones renovadas, tal y como se puede observar detrás de la ventana de cristal de su obrador propio situado en la calle de la Providència, número 64 de Barcelona.
Helados para todos los gustos y todos los públicos
Desde variedades clásicas, como el chocolate negro, la vainilla o el turrón, hasta los refrescantes sorbetes de fruta, pasando por las recetas tradicionales como la crema catalana de su Iaia Maria, y el innovador helado de manzana al horno con canela sin azúcares añadidos (solo manzana), un homenaje a Cal Valls i a Vilanova de Bellpuig (el pueblo de su padre).
Bodevici ofrece sabores que convencen a la mayoría de paladares, muchos de ellos veganos y todos certificados sin gluten. El rasgo distintivo de sus helados son las recetas más saludables, donde los ingredientes de proximidad o de comercio justo y los productos ecológicos certificados son los protagonistas. Las fresas del Maresme, las manzanas y peras de Lleida y los lácteos de vaca y cabra elaborados en Olot, entre otros, marcan la diferencia.

Innovación sin aditivos
En Bodevici siempre sabes lo que comes. Sus productos se elaboran con un total de 70 ingredientes ecológicos que excluyen a cualquier aditivo poco saludable. En los cartelitos de cada sabor verás el % de ingredientes principales y de todos los edulcorantes añadidos: agave, azúcar de caña integral, dátiles, melaza de arroz, eritritol, xilitol o estevia (evitando la glucosa, sacarosa, dextrosa y/o maltodextrina que endulzan la mayoría de helados).
En los últimos años han desarrollado una línea de helados sin azúcares añadidos ideales para todo aquel que quiera disfrutar de este capricho de la forma más saludable posible. Endulzados con dátiles y acompañados de sabores como las fresas, el plátano, el chocolate o la avellana, tienen un dulzor natural sin tener que añadir azúcar a las recetas, lo que les hace aptos para niños y niñas y todo aquel público consciente de la importancia de una alimentación saludable y que no quiere renunciar a los pequeños antojos.
La última innovación: ¡elaborar ante ti en la heladería de la calle Torrijos 21 de Barcelona sus propios cucuruchos saludables, los primeros ecológicos, veganos y sin gluten!
Una experiencia honesta y sin residuos
El empeño de reinventarse va más allá del gusto. Trayendo la sostenibilidad a su máxima expresión, Bodevici también propone ofrecer una experiencia de consumo generando el mínimo de residuos posible y cero plásticos para reducir el impacto ambiental. Lo consiguieron en 2020 gracias a una campaña de mecenazgo de Veritas que les llevó a ser la primera heladería Zero Waste de Europa. De todas las alternativas propuestas, los clientes aceptaron en su día a día las botellas de vidrio retornables, los vasos de bambú y las cañitas de uso personal (inox, vidrio y bambú).

Recuperación de la horchata catalana
Helados, batidos, granizados y también horchatas. A lo largo de su trayectoria, Bodevici ha recuperado las recetas tradicionales de horchatas catalanas elaboradas a partir de almendras (la de Mallorca) y avellanas (la de Reus), ofreciendo las versiones originales dulces y también sin azúcares añadidos. Además, hace ya una década que colabora con Món Orxata en Barcelona elaborando horchata ecológica, con y sin azúcar, con chufas de Valencia en su obrador de Gràcia, apoyando a los agricultores/as y a las mujeres horchateras de más de 45 años.
Un nuevo sueño personal
«Siempre decía: si me toca la lotería, abriré una heladería. Aunque todavía no he sido afortunado en este sentido, pude sacar la heladería adelante. Ahora, si me tocara, mi nueva ilusión sería crear una Fundación para cuidar a las mujeres embarazadas y las madres lactantes«, explica Jordi.
«Las mujeres necesitan y merecen que creemos un movimiento social para duplicar o triplicar las bajas maternales y de lactancia, facilitar que se cuiden y que las cuidemos para dar a luz bebés más sanos, con más porcentajes de partos naturales y mejores recuperaciones post-parto», propone.
Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo
Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer Bio Eco Actual Julio 2025





























