Los ambientadores que se venden en los supermercados son aromas demasiado intensos, con un fondo a producto químico y un olor permanente que tarda mucho en eliminarse de la nariz, por eso no los utilizo. En cambio, los aceites esenciales huelen a las plantas aromáticas, y además tienen efectos que favorecen el bienestar si se eligen adecuadamente.

123RF Limited©dragoscondrea. Difusor para aceites esenciales

La elección de los aromas para un ambientador es una cuestión de gusto personal, ya que lo más importante es que sea agradable a las personas que viven en la casa. Preparar el ambientador puede ser una tarea agradable y divertida, donde cada uno puede escoger el que más le gusta para su habitación, y participar del aroma para los espacios comunes.

A continuación, te sugiero algunos aromas, pero la elección queda en tus manos.

Aromas para cada rincón de la casa

El recibidor, salón y sala de estar

Son espacios sociales, lugares para la comunicación, el recreo y la expresión. El recibidor es el lugar de bienvenida y donde se tiene la primera impresión del hogar. Los aceites esenciales que favorecen la extroversión y la sociabilidad tienen aromas frescos, florales y afrutados. Los más adecuados son los cítricos (bergamota, pomelo, limón, naranja y mandarina), coriandro, basílico, rosa, geranio y romero. También los aromas de maderas como pino, enebro, ciprés, cedro y mirto.

En la cocina y el comedor

Aquí pasamos varias horas al día y es donde nos juntamos con los familiares y amigos. Es un lugar muy creativo en el que conectamos con el aroma de los alimentos. En el comedor, un ambiente tranquilo e íntimo favorece la digestión y asimilación de los alimentos. En estos lugares, los aromas más adecuados son las especias que normalmente utilizamos para condimentar las comidas, ya que estimulan todo el proceso digestivo por vía refleja a través del olfato. Es el caso de la canela, laurel, albahaca, romero, tomillo, clavo, anís, hinojo, orégano y menta.

En las tiendas de alimentación natural encontrarás todo tipo de difusores de aceites esenciales muy bonitos y decorativos

El despacho y la sala de estudio

Son lugares para la creatividad, la concentración y la calma, es donde se fragua el éxito profesional. Una atmósfera tranquila que favorezca la concentración ayuda a disfrutar del estudio, la meditación o cualquier actividad creativa que realicemos. Los aceites esenciales con aromas orientales y florales son los que más fácilmente evocan estos estados. Es el caso del sándalo, incienso, mirra, cedro, benjuí, vetiver, verbena, lavanda, palo de rosa, limón y menta.

El dormitorio

Es el espacio para la sensualidad, el descanso, la paz, el reposo y el sueño reparador. Puedes crear una atmósfera sensual y romántica que favorezca el amor y la relación íntima con esencia de jazmín, ylang-ylang, sándalo, rosa, neroli y geranio. Si quieres favorecer el descanso y el sueño puedes probar con los aceites esenciales de mejorana, lavanda, manzanilla romana, melisa, neroli (azahar), palo de rosa y bergamota.

El cuarto de baño

Es el lugar donde limpiamos y cuidamos la piel, donde nos relajamos con un baño y nos revitalizamos con una ducha. Las esencias que utilizamos para el cuidado y la higiene corporal impregnarán todo el ambiente. Los siguientes aceites esenciales cuidan y revitalizan la piel: lavanda, geranio, rosa, palo de rosa, limón, romero, zanahoria, cedro, ylang-ylang, manzanilla alemana, milenrama, salvia, enebro, bergamota y sándalo.

En los armarios

Aquí guardamos y acumulamos nuestros pequeños tesoros como la ropa, zapatos, recuerdos y otros objetos. Generalmente están cerrados y poco ventilados por lo que el aire tiende a enrarecerse.

En los roperos podemos utilizar aceites esenciales con un aroma que se asocie bien con nuestros perfumes personales. Los más adecuados son los que tienen un aroma permanente y que a la vez suelen utilizarse como base de muchos perfumes, como es el caso del ciprés, cedro, sándalo, cistus, mirra, vetiver, lavanda, patchouli, lemongras, limón, geranio, pino, incienso, gálbano, rosa, benjuí y jazmín.

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Tipos de ambientadores

Los aceites esenciales son muy volátiles y se difunden rápidamente en el aire, así que sólo necesitas un soporte donde añadir el aceite esencial para que se evapore, como objetos de madera, figuras de arcilla sin barnizar, palitos de bambú, o añadirlos a una vela.

También hay difusores nebulizadores y humificadores. Funcionan con ultrasonidos que vaporizan el agua que contiene el aceite esencial. En las tiendas de alimentación natural encontrarás todo tipo de difusores de aceites esenciales muy bonitos y decorativos.

Como preparar un pulverizador aromático

Puedes preparar un ambientador reutilizando un envase con pulverizador, de los que se utilizan en productos de limpieza. Son buenos porque tienen un aplicador con gatillo que va bastante bien. Pero cualquier botella con pulverizador irá bien. En este caso el aceite esencial se tiene que mezclar con un vehículo que puede ser agua o alcohol. Si utilizas alcohol es mejor que sea de 70º o más, porque de lo contrario se separa, ya que los aceites esenciales no son solubles en agua.

Preparar el ambientador puede ser una tarea agradable y divertida, donde cada uno puede escoger el que más le gusta para su habitación

Si los añades al agua tendrás que agitar intensamente para que se dispersen bien antes de pulverizar. La cantidad de aceite esencial depende de su intensidad aromática, el geranio huele más fuerte que el limón, y el aroma es más duradero. Lo mejor es ir tanteando de menos a más, hasta el punto aromático que te guste. Normalmente con 1% de aceite esencial suele ser suficiente.

Un ambientador que utilizo habitualmente para el cuarto de baño es una mezcla de bergamota y limón disueltos en alcohol de 96º

Autor: Cristóbal Vidal, Director del Instituto Europeo de Dermocosmética.

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