Los productos de limpieza de nuestro hogar también pueden contribuir a aumentar el número de sustancias químicas con las que entramos en contacto a lo largo de nuestra vida.

Tóxicos en los productos de limpieza

Los principales problemas de salud son alergias e irritaciones de la piel y las mucosas. A largo plazo pueden provocar asma y algunos ingredientes son disruptores endocrinos, por lo que se han relacionado con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer. La forma de aplicación del producto puede aumentar su toxicidad. Por ejemplo, los aerosoles favorecen que respiremos el producto y llegue a nosotros a través de las mucosas. Algunos estudios indican que su efecto en los pulmones es equivalente al del tabaco.

A diferencia de los cosméticos, la ley no obliga a etiquetar un producto de limpieza con la lista completa de ingredientes que contiene

Sólo obliga a indicar la presencia de determinadas sustancias si su concentración es superior al 0,2% y a indicar obligatoriamente la presencia de enzimas, desinfectantes, blanqueantes ópticos, conservantes y perfumes, destacando las fragancias alergénicas. Algunas de las sustancias más peligrosas no están directamente en los ingredientes sino que se originan durante su uso al reaccionar con otras sustancias presentes en la zona donde se aplican.

Los ingredientes más problemáticos son:

  • Formaldehido: Es carcinógeno. Se utiliza como conservante directamente o se produce a partir de otros tipos de conservantes incluidos en los productos de limpieza. También se puede producir cuando los terpenos de ciertos aceites esenciales como el pino o limón reaccionan con el ozono del aire.
  • 1,4-Dioxano: Sospechoso de ser carcinógeno. Incluido en una amplia gama de productos de limpieza.
  • Sospechoso de ser carcinógeno. Puede estar presente en el vapor desprendido por productos que contienen lejía.
  • Compuestos de amonio cuaternario (quats). Pueden causar asma. Incluidos en espráis anti bacterias y suavizantes para la ropa.
  • Alquilfenoles: Presentes en los detergentes y jabones. Son disruptores endocrinos.

Tóxicos en los productos de limpiezaPero hay muchos más como el amoniaco, el hipoclorito sódico (lejía), disolventes derivados del petróleo, benceno, hidróxidos, etc.

Para limitar nuestro contacto con compuestos químicos tóxicos es recomendable evitar aquellos que no son imprescindibles como ambientadores, productos anti bacterias, suavizantes para la ropa, limpiadores para el horno, etc., buscar alternativas más naturales como el vinagre, el bicarbonato de sodio o el limón o comprar aquellos que tengan eco-etiqueta.

Autora: Montse Escutia, Co-fundadora del Proyecto Red Ecoestética Asociación Vida Sana

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