La presencia de productos químicos nocivos en nuestro cuerpo es cada vez más evidente y preocupante, según confirman diversas investigaciones llevadas a cabo en los últimos años en todo el mundo.

Agricultura ecológica y pesticidas en la orina

Los resultados de uno de los estudios más significativos publicados en los últimos meses en este campo han sido difundidos en la revista Environmental Research (edición impresa de abril de 2019, disponible en internet desde el 12 de febrero). En este artículo científico, el equipo que encabeza Carly Hyland, del Centro de Investigaciones Ambientales y Salud Infantil de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), concluye que, en base a los análisis realizados, se puede afirmar que una dieta basada en alimentos de producción ecológica reduce significativamente la presencia de diversos pesticidas en la orina de las personas estudiadas. “Este estudio se suma a la creciente cantidad de bibliografía en la que se indica que una dieta orgánica [con alimentos de producción ecológica] puede reducir la exposición a una notable variedad de pesticidas en niños y personas adultas”, indican los autores.

El objetivo del estudio era determinar si la introducción de una alimentación ecológica en personas que habitualmente se alimentan de productos de agricultura convencional puede reducir la presencia en su cuerpo de los insecticidas, herbicidas y fungicidas más comunes.

Para poner a prueba esta hipótesis, los autores analizaron 158 muestras de orina de 16 personas de cuatro zonas diferentes de Estados Unidos. Es decir, se analizó la orina de personas mientras se alimentaban con productos de agricultura convencional y, después, se volvió a analizar la orina de estas personas unos días después de convertirse en consumidores de productos ecológicos.

El resultado fue que en la orina analizada tras el cambio de dieta “observamos reducciones significativas” de los niveles de 13 metabolitos (substancias derivadas) o compuestos primarios de insecticidas y herbicidas, destacan los autores.

La dieta es una parte importante de la exposición de la población general a determinadas substancias químicas

Los descensos más significativos correspondían a la presencia de clotianidina, un insecticida de la familia de los neonicotinoides (el grupo de substancias involucradas en la muerte masiva de abejas), y dos metabolitos del malation (un insecticida organofosforado sintético de amplio uso en agricultura) y del clorpirofós (un insecticida organofosforado que algunos estudios relacionan, en exposición crónica, con efectos neurológicos y trastornos del desarrollo y autoinmunes en humanos).

alimentacion ecologica impacto salud

En la introducción de este nuevo estudio, los autores recuerdan que la dieta es una parte importante de la exposición de la población general a determinadas substancias químicas. En una investigación previa, liderada en 2016 por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) se indicaba que aproximadamente el 47% de los alimentos elaborados en Estados Unidos y el 49% de los importados de otros países contenían residuos de pesticidas. Las muestras de control realizadas también por organismos oficiales de Estados Unidos, entre los que destaca el Departamento de Agricultura, indican que los alimentos procedentes de la agricultura ecológica “contienen menos residuos de plaguicidas en comparación con los de agricultura convencional”, recuerdan los autores del estudio publicado ahora en Environmental Research.

Después de estos datos básicos, el equipo encabezado por Carly Hyland, menciona cuatro estudios científicos previos en los que se relaciona la exposición a los pesticidas con diversos problemas de salud; en especial, una menor puntuación en capacidades cognitivas, asma, cáncer y los sistemas reproductivo y endocrino.

Nadie en su sano juicio se puede sentir seguro al ingerir y orinar pesticidas sintéticos

Para acabar de exponer la relación entre pesticidas, agricultura ecológica y salud, los autores recuerdan la publicación en octubre de 2018 en el European Journal of Nutrition de un estudio liderado por Julia Baudry (investigadora del Centro de Epidemiología y Estadísticas de la Universidad de París en Bobigny) en el que se indica que las personas con dietas basadas en alimentos de producción ecológica tienen una baja probabilidad de presentar el denominado síndrome metabólico (grupo de afecciones que aumentan el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2). Los resultados de este último estudio se basan en el historial médico de casi 70.000 personas.

El estudio publicado ahora en Environmental Research está firmado por seis investigadores de cuatro centros de reconocido prestigio científico y por Kendra Klein, miembro del equipo científico especializado en Agroecología y Salud Ambiental de la organización Amigos de la Tierra en Estados Unidos.

La presencia de Klein en el equipo de autores de este estudio ha sido utilizado por algunos medios de comunicación de Estados Unidos y colectivos de científicos para intentar desprestigiar los resultados, pese a que la publicación en la revista científica Environmental Research ya debería ser motivo de reconocimiento.

Así, en un artículo periodístico publicado en la página web de la revista Forbes (especializada en economía y grandes empresas), Jenny Splitter critica duramente el estudio científico difundido en Environmental Research. Splitter afirma que los investigadores “sólo han analizado la presencia de los pesticidas permitidos en la agricultura convencional y no [han buscado] los pesticidas permitidos en la agricultura de producción ecológica”; en una afirmación que parece querer comparar la utilización de productos químicos en estas dos formas tan diferentes de practicar la agricultura.

Más desconcertante resulta el parágrafo en el que se afirma textualmente que “el estudio [de la revista Environmental Research] tampoco dice nada sobre si existe algún riesgo para la salud asociado con los residuos de pesticidas convencionales, ya que la mera presencia de un químico en la orina no es necesariamente un signo poco saludable o peligroso”. En este caso, sobran los comentarios porque parece obvio que nadie en su sano juicio se puede sentir seguro al ingerir y orinar pesticidas sintéticos.

Para justificar su crítica, Jenny Splitter concluye su artículo afirmando que “no todos los pesticidas son iguales” y que usar o no usar pesticidas -naturales y sintéticos- en agricultura es “una cuestión compleja”, con factores a favor y en contra.

Autor: Joaquim Elcacho, Periodista especializado en Medio Ambiente y Ciencia

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