¿Qué son los propóleos? El propóleo es una resina que las abejas recogen de algunos árboles y arbustos; principalmente de abedules, abetos, álamos, castaño de Indias, fresnos, olmos, pinos, robles y sauces. Esta resina protege sus yemas de virus, hongos, bacterias e insectos.

Protegiendo la colmena: los propóleos

Las abejas recogen esta resina, y la transportan en sus patas, en forma de bolita, que suelen mezclar con cera, y almacenar en algunos puntos de la colmena. Dentro, la usan para cerrar grietas y aislarla del frio, bloquear el paso de comensales que vayan a por sus reservas, y para recubrir algún bicho, que pueda haber entrado en la colmena, aislándolo.

¿Cómo los recogen los apicultores?

En el Pirineo o en otras zonas frescas, con rico arbolado y vegetación arbustiva, los apicultores, colocamos unas rejillas alimentarias con pequeñas ranuras que bloquean el paso de las abejas a algunas zonas. Las abejas tienen el hábito de cerrar todos los espacios por los que no puedan pasar, menores de 4,5 mm, y más en verano, cuando se aproximan los fríos y ya empiezan a ver que su ciclo anual está terminando.

El propóleo es una resina que las abejas recogen de algunos árboles y arbustos

Cuando los huecos de las rejillas están llenos de propóleos, las recogemos, y nos las llevamos en un contenedor opaco, ya que los propóleos son muy sensibles a la luz. Dentro de la colmena estaban en la oscuridad, y nosotros los mantendremos así hasta que lleguen al consumidor.

Para poder extraer los propóleos de la rejilla las ponemos en un arcón congelador, donde estos se endurecen, y se desprenden con facilidad al doblarlas.

Con estos propóleos, sin mayor manipulación, podemos hacer las tinturas en etanol, glicoles, o glicerina, para su uso en preparaciones líquidas. O podemos molerlos hasta reducirlos a polvo para otros usos.

Su uso por la humanidad

La palabra propóleos proviene del griego “pro” delante “polis” ciudad, lo que indica claramente el uso que las abejas hacen del propóleo, proteger la colmena.

Los egipcios ya lo usaban como adhesivo, y como parte de los ungüentos en la momificación

Los egipcios ya lo usaban como adhesivo, y como parte de los ungüentos en la momificación. Avicena, también lo conocía y menciona es sus escritos sus propiedades antisépticas.

Hoy día los propóleos forman parte de las formulaciones de numerosas preparaciones cosméticas, dietéticas y de parafarmacia, encaminados a protegernos de daños varios, y a facilitar la cicatrización y regeneración de los tejidos afectados, gracias a sus propiedades antibacterianas, antifúngicas, antivirales, antioxidantes, mejorantes del sistema inmunológico, analgésicas y anestésicas y a su poder cicatrizante.

Autor: Rafel Muria, Director de Mel Muria

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