Las PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) son compuestos químicos tóxicos que han sido muy utilizados en los últimos 70 años en muchos tipos de industrias, aunque en la última década, debido a la preocupación por sus efectos, se está restringiendo su uso.

PFAS al embarazo
123rfLimited©kryzhov

A pesar de que se utilizan ya mucho menos, el uso industrial de PFAS ha generado un problema de contaminación importante, ya que estas sustancias se caracterizan por ser muy persistentes (pueden tardar en degradarse 1.000 años, y algunas nunca lo hacen) y propagarse rápida y eficazmente. Debido a esto, aunque las PFAS solo se usaban originalmente en algunas industrias, ya podemos encontrarlas en todas partes: han contaminado los suelos, el agua potable y los alimentos.

Estamos expuestos a PFAS a diario en nuestro hogar: se encuentran en telas repelentes de manchas y agua (incluyendo alfombras y prendas de vestir y calzado impermeables), productos antiadherentes, pinturas, barnices, ceras, abrillantadores, productos cosméticos (como laca de uñas o hilo dental) y de limpieza.

Las personas que trabajan en industrias que utilizan PFAS y las que viven en áreas cercanas a estas industrias o muy contaminadas por otra razón son las que tienen niveles más altos de estas sustancias en sangre.

Los alimentos más contaminados son los de origen animal, y especialmente los pescados, seguidos de huevos y carne, además de lácteos

¿Qué daños producen?

Las PFAS parecen ser tóxicas en diferentes órganos. Algunos daños solo se han visto de momento en animales en experimentación, pero otros se han comprobado ya en humanos.

  • Las PFAS se han relacionado con un aumento del riesgo de cáncer, sobre todo cáncer de riñón y de testículos, pero también de mama.
  • Producen elevación de las cifras de colesterol en sangre.
  • Pueden alterar el sistema endocrino, especialmente la glándula tiroides.
  • Dañan el hígado.
  • Debilitan el sistema inmunitario y disminuyen la respuesta a las vacunas.

Las PFAS son particularmente nocivas en las primeras etapas de la vida, es decir, durante la gestación y la lactancia del bebé.

PFAS y embarazo

Las PFAS pueden afectar a las mujeres embarazadas y a sus bebés de varias maneras:

  • Las PFAS pueden disminuir la fertilidad.
  • Durante el embarazo, las PFAS pueden causar aumento de tensión arterial, preeclampsia, abortos y malformaciones congénitas.
  • Las PFAS pueden aumentar el riesgo de parto prematuro y de que el bebé nazca con bajo peso.
  • A largo plazo pueden alterar el desarrollo de los órganos sexuales e inducir una pubertad adelantada.

Se ha comprobado que las PFAS atraviesan la placenta y aparecen en la sangre de los bebés recién nacidos.

PFAS al embarazo
123rfLimited©vladansrs

PFAS y lactancia

Las PFAS se transfieren en la leche materna en un porcentaje muy pequeño comparado con los niveles en la sangre de la madre (y menor que el paso a través de la placenta), pero aun así esta cantidad puede ser importante en mujeres con una alta exposición. En países industrializados se han encontrado PFAS en todas o casi todas las muestras de leche materna analizadas.

A pesar de esto, la presencia de PFAS en la leche humana no es motivo para sustituir la leche materna por leche de fórmula. La leche de fórmula también es fuente de PFAS, ya que se elabora con leche de vaca contaminada, y además hay que prepararla añadiendo agua, que puede ser una fuente adicional de PFAS, dependiendo del lugar de residencia.

Limpia la casa con aspirador a diario para eliminar las PFAS que se puedan seguir desprendiendo de materiales que las contengan

A pesar de la contaminación actual de la leche humana, no solo con PFAS sino con otros tóxicos como pesticidas, los estudios muestran con contundencia que los bebés amamantados por sus madres tienen mejor estado de salud y mejor desarrollo psicomotor que los alimentados con fórmula.

¿Cómo puedo protegerme?

Desafortunadamente, no podemos librarnos completamente de estas sustancias porque a estas alturas han invadido todos los aspectos de la vida humana. Pero podemos reducir la exposición y esto es especialmente importante para mujeres embarazadas y madres dando el pecho, así como para los bebés y niños pequeños y para las mujeres que planeen tener hijos.

A través de la dieta: los alimentos más contaminados son los de origen animal, y especialmente los pescados, seguidos de huevos y carne, además de lácteos. Los pescados también están contaminados por mercurio y otros metales pesados, por lo que este grupo de alimentos debería ser evitado en el embarazo y la lactancia. La recomendación de comer pescado en este período se basa en su aporte de ácidos grasos omega-3, pero esto no tiene sentido, pues hay una forma mucho más segura de obtener este nutriente: mediante el aceite de microalgas cultivadas en aguas limpias, que es la fuente primaria y que se puede tomar en forma de suplementos.

Sigue una alimentación lo más vegetal posible y que incluya un alto porcentaje de productos ecológicos.

Los mejores utensilios para cocinar son de acero inoxidable o hierro

Evita los alimentos típicos de restaurantes de comida rápida como pizzas, hamburguesas, patatas fritas, o las palomitas que venden en cines o restaurantes de comida rápida. Además de que estos productos tienen un valor nutricional muy pobre y no deberían estar en el menú de una mujer embarazada, los envases donde se transportan son una fuente de PFAS que pasan al alimento por contacto.

Evita cocinar en sartenes con Teflón y en general, evita los utensilios de cocina que sean antiadherentes. Mira la etiqueta y no compres productos que incluyan compuestos con “fluoro”, “perfluoro”, “PTFE” o “Teflon™”. Los mejores utensilios para cocinar son de acero inoxidable o hierro.

No compres muebles o alfombras que lleven tratamientos antimanchas y no apliques estos tratamientos a ningún objeto.

Limpia la casa con aspirador a diario para eliminar las PFAS que se puedan seguir desprendiendo de materiales que las contengan. Esto es especialmente importante cuando el bebé ya está en casa y empieza a gatear y a tocar las superficies.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer
Bio Eco Actual Diciembre 2023