Son tiempos muy convulsos. Las guerras y conflictos se multiplican en todo el mundo. Los desastres medioambientales son cada vez más violentos. La sequía se extiende por todo el planeta… Y ¿qué hacer? Como ciudadanos concienciados y consumidores bio, sentimos que nuestra actitud es insignificante ante la magnitud del desastre, pero no podemos rendirnos.

mundo distópico

Cuando nos alimentamos con productos ecológicos, no sólo estamos defendiendo nuestra salud y la del medio ambiente, también estamos contribuyendo a crear una sociedad más pacífica, más justa, más respetuosa. De hecho, nuestros actos importan, y mucho. Quizás no podamos salvar el mundo, ni la naturaleza, pero sí podemos contribuir a una sociedad más bella y evitar escenarios más hostiles y distópicos todavía. Es normal que, en cierta forma, nos asalten dudas y nos sintamos culpables cuando vemos caer las bombas mientras nuestra nevera está llena y nuestra casa es cómoda. Pero todo eso mañana mismo puede cambiar.

Nuestra actitud y actos no pueden perder de vista lo que es bueno para todos: consumir ecológico, contribuir a minimizar el impacto de los bárbaros sobre los inocentes. Procurar crear belleza y compasión a nuestro alrededor porque, de verdad, todo esto, cuenta. Las adversidades deberían de ser, para todos, un estímulo, en lugar de permanecer pasivos y, muchas veces, demasiado cómodos en nuestro modus vivendi. O ¿vamos a abandonar nuestros principios por miedo?

Autor: Asociación Vida Sana.

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Bio Eco Actual Marzo 2024