Septiembre llega con su dosis de prisas, deberes, reuniones, cambios de horarios… y, en muchos casos, también con los primeros resfriados. No es casualidad: esta época de transición pone a prueba nuestro sistema inmunitario.

activar defensas en otoño
Campos de Echinacea. Fotografía cedida por A.vogel

¿Por qué bajan nuestras defensas tras las vacaciones?

Después del verano, nuestro cuerpo necesita adaptarse de nuevo a un ritmo más exigente. El estrés por la organización, el sueño irregular, una alimentación menos cuidada o la exposición a nuevos entornos (como las aulas o el transporte público) pueden debilitar nuestras defensas.

Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, el 90% de las infecciones respiratorias se concentran en otoño e invierno, y muchas se inician ya en septiembre. Los niños son especialmente vulnerables: cambian de entorno, comparten espacios cerrados y su sistema inmunitario aún está en desarrollo. Pero también los adultos notan el bajón, especialmente quienes han estado más expuestos al sol, al desorden de horarios o han tenido un verano agotador.

Tres pilares para fortalecer el sistema inmunitario

  1. Alimentación variada y rica en nutrientes. No se trata de obsesionarse, sino de volver a lo esencial: frutas y verduras de temporada (como uvas, ciruelas, granadas, calabazas), alimentos ricos en vitamina C, A y zinc, y probióticos naturales que cuiden nuestra microbiota, como el kéfir, chucrut o complementos con ácido láctico concentrado y fermentado. El intestino es hogar de casi el 70% de nuestras células inmunitarias: si lo cuidamos, nos cuidamos.
  2. Movimiento diario y contacto con el exterior. Salir a caminar, ir al colegio andando o practicar deporte en familia ayuda no solo a liberar tensiones sino también a activar nuestras defensas. El ejercicio moderado regular mejora la respuesta inmunitaria y contribuye a un mejor descanso nocturno.
  3. Dormir bien para defenderse mejor. Dormir menos de 6 horas al día, de forma regular, se asocia a una mayor susceptibilidad a infecciones. En los niños, las necesidades son aún mayores: entre 9 y 11 horas por noche. Establecer rutinas (cenas ligeras, sin pantallas antes de dormir) puede marcar una gran diferencia.

Echinacea: la aliada natural de nuestras defensas

La Echinacea purpurea, una planta medicinal usada tradicionalmente para reforzar las defensas, ha demostrado su eficacia en diversos estudios. Un metaanálisis publicado en The Lancet Infectious Diseases encontró que su uso puede reducir tanto la duración como la gravedad de los resfriados.

A.Vogel elabora complementos a base de Echinacea purpurea fresca, cultivada sin pesticidas, que conservan todas las propiedades de la planta recién recolectada. Aptos para adultos y niños, son una herramienta segura para apoyar al organismo durante los cambios de estación o en momentos en los que nuestras defensas pueden verse más comprometidas.

Bienestar emocional

Los cambios generan emociones: ansiedad, tristeza, resistencia… especialmente en los más pequeños. Validar lo que sienten, estar presentes y acompañarlos puede tener más impacto en su salud de lo que creemos. El sistema inmunitario también responde a nuestro estado emocional.

Con fuerza para el invierno

No esperes a que llegue el frío para pensar en tus defensas. Aprovecha esta etapa de nuevos comienzos para fortalecer tu salud desde dentro, con buenos hábitos y el respaldo de soluciones naturales que te acompañen durante toda la temporada.

ESPACIO PATROCINADO POR:
A. VOGEL | www.avogel.es

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer
Bio Eco Actual Septiembre 2025