El boom de la gastronomía asiática sigue creciendo, y hoy es más fácil que nunca encontrar productos tradicionales en supermercados de confianza sin necesidad de acudir a tiendas especializadas. Eso sí, como siempre, la clave está en elegir alimentos elaborados con materias primas de calidad y, si son ecológicos, mejor aún.

Fideos

Los fideos de arroz y de trigo son los protagonistas de muchos platos emblemáticos de Asia. Desde el Udon, hasta el Ramen o el Pad thai, constituyen una base versátil y fácil de preparar. Aportan principalmente hidratos de carbono complejos —fuente de energía— y vitaminas del grupo B. Si se eligen en su versión integral, además proporcionarán un extra de fibra.

Miso

El miso es una pasta fermentada elaborada a partir de una legumbre, habitualmente soja, y un cereal, mayormente arroz o cebada, sal marina y fermentados con koji, el hongo Aspergillus oryzae. Se trata de un condimento que sirve como potenciador del sabor (umami) de los alimentos y permite reducir el uso de sal añadida. Además, cuando no está pasteurizado y se añade al final de la cocción, puede aportar bacterias probióticas. 

La clave está en elegir alimentos elaborados con materias primas de calidad y, si son ecológicos, mejor aún

Existen diferentes variedades: si se elabora con arroz blanco y una menor proporción de soja, hablamos de miso shiro o blanco, de sabor suave y con un punto dulce; si la base es cebada, será un mugi miso y su sabor será de intensidad intermedia y salada; y si se parte de arroz integral y soja estaremos ante un miso de un sabor más intenso llamado genmai. Para aquellos que prefieran no consumir soja, el miso de garbanzos es una excelente opción. 

Algas 

Las algas destacan por su contenido en minerales y en fibra. El alga nori, el wakame o la kombu son de las más conocidas. Tanto deshidratadas como frescas, se utilizan en infinidad de platos como sushi, sopas, ensaladas, salteados y otros. Por otro lado, tenemos el agar-agar, que se suele utilizar como espesante natural de origen vegetal, añadiéndolo a salsas, cremas y postres.

Tofu y otras proteínas vegetales 

Entre las proteínas vegetales más consumidas destacan el tofu, el tempe y el seitán. Aunque a veces se confunden, cada uno se distingue por su origen y elaboración.

El tofu se obtiene de habas de soja convertidas en bebida, que luego se cuece, coagula y prensa hasta formar una pasta firme, de sabor neutro y textura similar al queso feta. El tempeh, también de soja, se fermenta antes de compactarse, lo que aporta un sabor más intenso y facilita su digestión. El seitán, por su parte, se prepara a partir del gluten de trigo cocido en caldo con especias, salsa de soja y algas, obteniendo una textura firme similar a la carne.

Salsas

Otro de los elementos característicos de la comida asiática es la salsa de soja, aunque no todas son iguales. Entre las variedades más consumidas para saborizar salteados, fideos, arroces o sushi encontramos el tamari, elaborada únicamente con soja fermentada y sal, de sabor intenso, y el shoyu, que incluye trigo, con sabor es más suave y presencia de gluten.

En el Sudeste Asiático también destacan los curris, disponibles en pasta o en polvo y en colores amarillo, rojo o verde, adaptándose al nivel de picante que se prefiera y añadiendo profundidad a cualquier plato de verduras, fideos o arroces.

En Veritas, productos orientales ecológicos

En los supermercados Veritas encontrarás, además de los anteriores, una amplia selección de productos orientales como papel de arroz, amasake, umeboshi o kuzu, entre otros. Todos ellos ecológicos, lo que garantiza que estarán libres de pesticidas y fertilizantes de síntesis química, sin ingredientes transgénicos y con el uso muy limitado de aditivos.

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