¿Cuánta sal pueden tomar los bebés? Quanta sal poden prendre els nadons?

La sal se compone de sodio y cloro, dos minerales indispensables para la vida que podemos encontrar en pequeñas cantidades en prácticamente todos los alimentos naturales. ¿Cuánta sal pueden tomar los bebés?

Aunque el sodio es necesario, en la actualidad solemos tomar demasiado debido al uso excesivo que hacemos de la sal en la cocina y sobre todo, por la que tomamos a través de alimentos elaborados y procesados.

El exceso de sodio puede dar lugar a hipertensión arterial y es importante vigilar y limitar su consumo

Los principales alimentos procesados que aportan sal son los embutidos, el pan, el queso, los aperitivos salados y comidas preparadas como sopas, pasta y pizzas.

Aunque las dietas vegetarianas y veganas incluyen menor cantidad de estos productos, sí hay que tener cuidado con los platos preparados vegetales (hamburguesas y salchichas de tofu, soja o seitán por ejemplo) y con productos como la salsa de soja, el miso, las aceitunas u otros alimentos en salmuera. Un alimento con más de 1,25 g de sal por 100g de producto tiene demasiada sal y debemos evitarlo, sobre todo en grandes cantidades y en la alimentación de los niños más pequeños.

Durante el primer año de vida es todavía más importante limitar la ingesta de sal por dos motivos: 1) los riñones de los bebés son todavía inmaduros y no procesan bien el exceso de minerales y 2) empezar a tomar alimentos salados a esta edad determinará que el bebé se acostumbre a este tipo de sabores y continúe buscándolos durante el resto de su vida.

En las comidas de los bebés de 6 a 12 meses es mejor no añadir sal. Pero no pasa nada si prueban o toman parte de nuestra comida a la que ya hemos añadido sal, y no hay que preocuparse por ello. De hecho a medida que los bebés se acercan a su primer cumpleaños les va apeteciendo comer alimentos más sabrosos y con más sal y podemos ir gradualmente ofreciéndoles más cantidad de ellos. La clave es procurar que la alimentación de toda la familia tenga poca sal, de esta forma nuestro bebé se acostumbrará desde el principio al sabor natural de los alimentos y no tendremos que estar haciendo “comidas especiales” para ellos.

Usar más hierbas aromáticas y aliños como el gomasio, el zumo de limón o el vinagre nos pueden ayudar a reducir la cantidad de sal que añadimos a las comidas, lo que repercutirá en la salud de toda la familia.

Salvo circunstancias especiales, es importante que la sal que usemos en casa esté yodada, pues esta es una de las fuentes más fiables y seguras de yodo en nuestra alimentación.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra
Publicado en Bio Eco Actual Febrero 2018

Deja un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here