Estamos en plena temporada de fresas. En España disfrutamos de fresas y fresones desde febrero hasta mayo. Si tu bebé cumple 6 meses en esta época te estarás preguntando si es una buena idea incluir fresas en su dieta.

¿Cuándo pueden empezar los bebés a comer fresas?

Durante mucho tiempo los bebés han tenido “prohibido” acercarse a las fresas hasta que cumplieran un año por lo menos. La razón: el miedo a que produjeran alergias. Sin embargo hoy sabemos que esta recomendación no solo no está justificada, sino que podría ser contraproducente.

A partir de los 5-6 meses, el organismo de los bebés se prepara para probar nuevos alimentos. Sus sistemas digestivo e inmunitario ya están listos para entrar en contacto con sustancias nuevas y se abre un periodo de tolerancia durante el cual es menos probable que desarrollen alergias a nuevos alimentos. Además de este periodo de tolerancia natural podemos ver que entre los 6 y 12 meses los bebés tienen una curiosidad natural por probar todo aquello que ven comer a sus familiares y les suele gustar casi todo lo que les ofrecemos. A los 12-15 meses sin embargo empieza una etapa distinta y los niños van a rechazar cualquier cosa que no conozcan y que no hayan probado antes. Por todo esto es recomendable que entre los 6 y los 12 meses los bebés prueben la mayor parte de los alimentos que constituyen la dieta familiar. Esto incluye las fresas y otras frutas del bosque. Las fresas son ricas en vitamina C (4 fresas tienen tanta como una naranja mediana) y por ello son un excelente postre, ya que van a ayudar a los bebés a absorber el hierro de otros alimentos.

Las fresas son blanditas y a la mayoría de los bebés les gusta comerlas con sus manos desde muy pronto. Para los que prefiráis papillas, una que lleve fresas, plátano y una cucharadita de mantequilla de almendras (o de almendras finamente molidas) constituye una merienda muy nutritiva. Las fresas pueden también hacerse puré y mezclarse con un yogur de soja a media mañana o con las gachas de avena del desayuno.

Es importante que las fresas sean de cultivo ecológico, ya que son una de las frutas más susceptibles de retener pesticidas

Es importante que las fresas sean de cultivo ecológico, ya que son una de las frutas más susceptibles de retener pesticidas. Los fetos, recién nacidos y niños pequeños son más vulnerables a los efectos tóxicos de los pesticidas y además van a acumularlos durante más tiempo. Por ello las mujeres embarazadas y que estén amamantando deben también evitar la exposición a pesticidas, puesto que estos atraviesan la placenta y pasan a la leche materna.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra

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