Uno de los cambios más difíciles para la mayoría de consumidores Bio es el paso del champú convencional al natural/Bio, ya que normalmente después del primer lavado con un champú natural/Bio los resultados no son los esperados. Para entender esto hay que saber cómo actúa el champú convencional en el cabello y sus principales diferencias entre éste y uno natural/Bio.

La alternativa al champú convencional

Los champús y acondicionadores convencionales están formulados a base de siliconas (INCI: Dimiticone, Dimethyl silicone, Polysiloxane …) y otras grasas derivadas del petróleo como parafinas o aceites minerales (INCI: Paraffin, Carbomer, Mineral Oil…). Estos ingredientes no están permitidos en cosmética natural Bio certificada. Estas siliconas y grasas recubren cada cabello con una capa de plástico y proporcionan así un tacto sedoso artificial ya que a la vez impiden que el cabello respire y que reciba la hidratación y nutrición adecuada.  La realidad es que debajo del sellado hay un cabello seco y deshidratado. Como consecuencia, al cabo de pocas horas notamos que el pelo se ensucia.

La constante aplicación de siliconas y grasas procedentes del petróleo, ajenas al cuero cabelludo, altera la producción de sebo natural y el cabello se debilita. Este desequilibrio puede originar un cuero cabelludo graso y unas puntas secas y abiertas.

Cuando uno decide dar el paso y cambiar el champú convencional por uno natural/ Bio, con un sólo lavado no es suficiente para eliminar los restos de siliconas o similares que se han ido acumulado durante años en el cabello. Se necesita más tiempo para qué el cuero cabelludo empiece a regular la producción sebácea y conseguir el equilibrio, que a la larga evitará un exceso de sequedad o de grasa. No es un proceso inmediato. La constancia es esencial para recuperar el cabello y su equilibrio natural.

La constante aplicación de siliconas y grasas procedentes del petróleo altera la producción de sebo natural y el cabello se debilita

Los champús naturales y Bio certificados utilizan tensoactivos suaves y de origen vegetal (detergentes responsables de limpiar la suciedad y producir espuma). En cambio, la mayoría de champús convencionales usan tensoactivos con sulfatos (los más usados son el SLES y SLS (INCI: Sodium Laureth Sulfate o Sodium Lauryl Sulfate)) que hacen mucha espuma pero que pueden llegar a ser irritantes. Algunos de los champús naturales y Bio certificados ya son sin sulfatos, así evitan tensoactivos agresivos.

Además, los champús naturales/Bio certificados contienen principios activos naturales con propiedades diversas para distintos tipos de cabello. Por ejemplo, para el cabello fino y delicado se recomienda utilizar un champú  con miel Bio que aporta brillo natural y  extracto de cerveza que fortalece y da volumen. Para  el cabello seco se podría utilizar un  champú con aloe vera Bio hidratante y con betaína natural que ayuda a reducir la sensación de sequedad. Otros ingredientes utilizados para todo tipo de cabello son el extracto de ortiga Bio que  proporciona brillo al cabello y refuerza su estructura o las proteínas de la seda que mejoran su elasticidad.

Aparte de champús naturales/Bio certificados, existen otros productos que también lo son, como productos de tratamiento (por ejemplo: spray acondicionador sin aclarado o acondicionadores que facilitan el peinado) y productos de fijación capilar (cera, espuma, gomina…).

Combinar productos de higiene, de tratamiento y de fijación, todos ellos naturales/Bio, garantiza tener un cabello saludable y recuperar su equilibrio natural.

Autora: Clara Bosch,  Ingeniera y Máster en cosmética y dermofarmacia | www.naturcosmetika.com

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