La vitamina D es un nutriente liposoluble esencial que ayuda al cuerpo a absorber el calcio apoyando la salud de huesos, músculos y dientes. La enfermedad clásica por deficiencia de vitamina D es el raquitismo (huesos blandos y débiles en los niños) y la osteoporosis. Aún más interesante es que investigaciones recientes han demostrado que ayuda a regular el sistema inmunológico, disminuyendo el riesgo de infección, y que su deficiencia puede causar problemas de estado de ánimo, disfunciones cognitivas, enfermedades cardíacas y enfermedades autoinmunes.

Por todo lo anterior, es muy importante que se mantengan unos niveles adecuados de vitamina D. Sin embargo, los riesgos de una exposición inadecuada al sol, el aumento de la vida sedentaria, una ingesta insuficiente y la presencia de ciertos factores fisiopatológicos, provocan el aumento de su deficiencia y el de las afecciones asociadas. A pesar de que España es el país europeo con mayor cantidad de horas de sol, un estudio publicado en 2022 por la revista Nature indica que el 75% de la población española (y un 80% de los jóvenes examinados) sufre deficiencia de vitamina D.
La vitamina D y la osteoporosis
La principal función biológica de la vitamina D es mantener niveles normales de calcio y fósforo en sangre. La vitamina D ayuda en la absorción de calcio, ayudando a formar y mantener huesos fuertes. Recientemente, la investigación sugiere que la vitamina D puede brindar protección contra la osteoporosis.
La vitamina D y la función inmunitaria
Las investigaciones sugieren que la vitamina D participa en la activación de las células T del cuerpo, que son las encargadas de buscar y destruir las bacterias invasoras y virus. Muchas células del cuerpo tienen receptores de vitamina D y algunas cepas de leucocitos son un ejemplo de ello. De esta manera la forma activa 25(OH)D puede actuar como regulador de las respuestas inmunitarias activando el material genético tras su unión a receptores de este nutriente.
Corregir la deficiencia de vitamina D puede aportar un importante beneficio antiinflamatorio y aliviar los dolores musculares
La vitamina D y el dolor muscular
La deficiencia de vitamina D es común en pacientes con dolores musculoesqueléticos, así pues, corregir su deficiencia puede aportar un importante beneficio antiinflamatorio y aliviar los dolores musculares. Un estudio controlado por placebo de dos años que involucró a 48 pacientes ancianos tomando 1000UI diarias de vitamina D, produjo aumentos en el número y tamaño de las fibras musculares tipo II y mejoró la fuerza muscular.
La vitamina D y el estado de ánimo
Diversos estudios resaltan la posible relación entre la deficiencia de vitamina D y la depresión. Un metaanálisis publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism en 2021, reveló que las personas con niveles bajos de vitamina D tenían un mayor riesgo de desarrollar síntomas depresivos.

¿Cómo consigue el organismo la vitamina D?
La vitamina D se genera por la acción del sol sobre la piel, la ingerimos con los alimentos o a través de complementos alimenticios. La acción de la luz solar sobre la piel genera vitamina D3 o colicalciferol que viaja a través de la sangre hasta el hígado donde es convertida en calcidiol (25(OH)D3) que es su forma biológicamente activa. Al pasar al riñón es transformada en calcitriol (I-25(OH)2D3), esencial en el crecimiento celular natural, y el normal funcionamiento del sistema nervioso, muscular e inmunológico.
La Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) considera saludable combinar una adecuada alimentación con una exposición solar limitada (manos y piernas) entre 10-15 minutos al menos 3 veces a la semana). Otras fuentes recomiendan que esta exposición sea diaria y en las primeras o últimas horas del día cuando la intensidad de la luz solar es más suave.
¿Cuáles son los mejores complementos alimenticios de vitamina D?
La vitamina D más biodisponible es la D3 (Colicalciferol) que es la que produce nuestro organismo de forma natural. La fuente más común son algunos productos de origen animal, incluidos los derivados de la lana de oveja, sin embargo, existen opciones veganas como lo son determinados líquenes. En cuanto a su presentación la podemos encontrar de forma líquida, en comprimidos, cápsulas y espray bucal. Estos últimos están especialmente indicados para personas con dificultades para tragar (disfagia) o dificultades digestivas (reducción de estómago, SIBO, EII, etc.).
Las personas con niveles bajos de vitamina D tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas depresivos
¿Qué ingesta diaria se puede tomar?
El nivel máximo de ingesta admisible en adultos (Tolerable Upper Intake Level) publicado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) es de 100mcg (4000UI) al día teniendo en cuenta todas las fuentes. Una buena dosis de mantenimiento en complementos alimenticios puede estar entre las 400UI (10mcg) y las 2000UI (50mcg). Personas con determinadas condiciones fisiológicas pueden requerir cantidades más altas, pero siempre deben estar controladas por un profesional de la salud.
Recuerde
Aquellas personas que siguen una alimentación vegetariana o vegana, deben consultar las etiquetas de los productos para asegurar que las formulaciones son compatibles. Siempre es deseable que la formulación sea 100% natural, libre de excipientes y alérgenos no deseados. Por último, todas aquellas personas que tengan afecciones que sigan un protocolo medicamentoso, deben consultar con su profesional de la salud antes de tomar cualquier complemento alimenticio. ¡No dejes que a tu cuerpo le falte vitamina D!
Autor: Pedro Porta, empresario sector complementos alimenticios
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