La Asociación de Variedades Locales de Mallorca (AVL) es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para recuperar, conservar y promover las variedades locales de plantas cultivadas de Mallorca. Su tarea nace de la conciencia de que la diversidad agrícola tradicional está en peligro de extinción, amenazada por la industrialización del campo, la uniformización genética y el abandono progresivo del campesinado.

Antes de la llegada de las semillas comerciales y los híbridos modernos, cada pueblo y cada familia campesina seleccionaba, mejoraba y guardaba sus propias semillas. De esta forma, durante siglos, las variedades locales se adaptaron perfectamente al clima mediterráneo y a los suelos isleños, dando lugar a una riqueza genética y cultural inmensa. Pero con la modernización agrícola de la segunda mitad del siglo XX, muchas de estas variedades desaparecieron o quedaron arrinconadas.
Ante esta pérdida, un grupo de personas vinculadas al mundo agrario, la educación y la investigación se movilizó para crear un proyecto colectivo que garantizara su supervivencia. Así, la AVL de Mallorca fue fundada en 2002, aunque el movimiento por la recuperación de semillas locales ya había comenzado unos años antes. Desde sus inicios, el objetivo principal de la entidad es preservar el patrimonio genético agrícola de Mallorca, pero también revitalizar los saberes campesinos asociados a este patrimonio: la forma de sembrar, cosechar, cocinar y compartir. Las variedades locales no son sólo semillas; son también memoria viva, identidad y cultura.
El objetivo es preservar el patrimonio genético agrícola de Mallorca y revitalizar los saberes agricultores asociados a este patrimonio
Un banco de semillas vivo
Una de las iniciativas más destacadas de la AVL es el banco de semillas, un espacio donde se conservan cientos de variedades tradicionales de hortalizas, cereales, legumbres. El banco de la Asociación es un banco vivo, que guarda semillas en la cámara frigorífica y las hace circular entre los campesinos para que sigan sembrándose y adaptándose al medio. El banco de semillas es la base del proyecto de multiplicación y dispersión de variedades locales, el cual es el corazón de la Asociación y tiene como objetivo dar a conocer las variedades locales y fomentar su consumo. Por eso, se ha tomado la iniciativa de ofrecer algunas variedades locales a la población en general.
Hay que decir que se trata de un proyecto que se inició en 2011 y actualmente cuenta con 93 variedades locales de hortalizas, legumbres y flores, que se obtienen gracias a la labor de la red de multiplicadores de semillas, formada por 20 campesinos y campesinas. La mayoría de las variedades que se multiplican tienen el sello de producción ecológica avalado por el Consejo Balear de Producción Agraria Ecológica (CBPAE).
Las semillas se pueden adquirir en 47 puntos de venta físicos (40 en Mallorca, 2 en Menorca y 5 en Eivissa) y en la tienda online. Además, la Asociación trabaja en la introducción de nuevas variedades y en la mejora de las actuales, a fin de aportar a las personas interesadas una amplia gama de variedades locales.

El catálogo de semillas que se edita durante cada año es gracias a la red de campesinos productores de semillas, al equipo técnico de la entidad ya los voluntarios que acuden semanalmente a nuestra entidad para realizar las múltiples tareas del proyecto, tales como extracción y limpieza de semillas, realizar textos de germinación, etc. Algunas de las variedades que tienen más éxito son los seis tipos varietales de tomate de ramellet, el tomate de Valldemossa, las ocho variedades de melones y las ocho variedades de pimientos en relación a los cultivos de verano. En cuanto a los cultivos de invierno las variedades más conocidas son el perejil mallorquín, la zanahoria morada, el rábano mallorquín y las diferentes variedades de coles y colflores. Las judías, las lechugas y las espinacas son cultivos que se están recuperando gracias a las prospecciones que hizo el Centro de Recursos Fitogenéticos (CRF) del Ministerio en Mallorca entre los años 1950 y 1970. Gracias a su labor de prospección y conservación, nosotros las hemos podido reintroducir y hoy en día se pueden volver a volver.
La conservación de la biodiversidad agrícola no puede separarse de la educación y de la transmisión de conocimientos
Educación y sensibilización
La AVL entiende que la conservación de la biodiversidad agrícola no puede separarse de la educación y de la transmisión de conocimientos. Por eso, una parte fundamental de su trabajo es la formación. La asociación organiza talleres, cursos y jornadas sobre cultivo ecológico, selección y conservación de semillas, cocina tradicional. También colabora con escuelas e institutos en proyectos de huertos escolares, donde niños y jóvenes aprenden a sembrar variedades locales y a comprender el valor del campesinado. Además, la AVL participa en ferias agrícolas, mercados y eventos de toda Mallorca para dar a conocer su labor.
Agricultura ecológica y soberanía alimentaria
La AVL promueve una agricultura ecológica y la agroecología, respetuosa con la tierra y el entorno. Recuperar variedades locales refuerza la soberanía alimentaria y la capacidad de decidir qué y cómo se cultiva. Estas variedades, resistentes y adaptadas al clima, aportan también gran riqueza gastronómica y cultural.
La entidad forma parte de la Red de Semillas «Resembrando e Intercambiando», una red de entidades de todo el Estado español que comparten los mismos objetivos de defensa de la biodiversidad cultivada. También colaboran con instituciones públicas, como el Consejo de Mallorca, la Universidad de las Islas Baleares o el IRFAP (Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera).
Desde hace unos años la AVL tiene un convenio con la entidad pro salud mental Estel de Llevant, para colaborar en tareas de voluntariado y comerciales del proyecto de multiplicación de semilla. También tienen en sus instalaciones un pequeño vivero experimental de producción de encina de bellota dulce y el siguiente invierno se reproducirán diferentes variedades locales de higuera.
Un proyecto con raíces y futuro
Tras más de veinte años de trayectoria, la fuerza de la AVL radica en la implicación de la comunidad: campesinos, hortelanos, consumidores, maestros y voluntarios que entienden que cuidar las semillas es cuidar la vida. El reto de la asociación es hacer frente a la pérdida de la biodiversidad cultivada. Cada semilla recuperada, cada huerto que vuelve a cultivarse con variedades locales, es una pequeña victoria por la biodiversidad y por la cultura campesina de Mallorca.
- Más información en www.varietatslocals.org
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