En cambio, de temporada, sí. Ecológico, por supuesto. Se nos está repitiendo por varios medios que conviene que los alimentos sean de proximidad. Pero, ¿hasta dónde es eso cierto? La proximidad da valor al territorio y a los que trabajan en él, ahorra transporte y permite conocer la procedencia de los productos, pero no se puede poner todo en el mismo saco. En el caso de los plátanos, por ejemplo, si miramos solo la proximidad no los comeremos. Y no es solo eso.

International Shipping Concept. Cargo Shipping Containers with USA, Euro and China Flag on a white background. 3d Rendering
123RF Limited©doomu

La huella de carbono de un kilo de tomates varía mucho si estamos en temporada o si se han cultivado en un invernadero en invierno, por ejemplo. En Fork Ranger han hecho un estudio y concluyen que es mucho más baja la huella de los tomates españoles vendidos en Suiza, incluyendo el transporte, que la de los que cultivan allí en invernadero. Pero aquí entran otros factores como las grandes extensiones cubiertas de plásticos y la explotación de trabajadores migrantes.

Por tanto, la elección más eficiente para la salud y la protección del medio ambiente es la temporalidad. Ecológicos, de temporada y cultivados cerca de casa, siempre que sea posible.

Fresas y veneno

Ahora es tiempo de fresas. ¿Las elegimos de proximidad o ecológicas? Las frutas de piel porosa como las fresas son especialmente peligrosas cuando no proceden de la agricultura ecológica. Los pesticidas las penetran y el veneno sigue en ellas por muy bien que las lavemos. ¿Proximidad? Sí, siempre y cuando sean ecológicas. De lo contario, más vale que vengan de algo más lejos y estén libres de tóxicos.

Autora: Montse Mulé, Editora.

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer Bio Eco Actual Mayo 2026