De entre todo el amplísimo conjunto de las algas marinas conocidas, las más relevantes son las algas marrones, que incluyen entre otras a kombu, arame y wakame, las algas rojas, que están representadas por dulse, laver y nori, y las algas verdes como la lechuga de mar y las uvas de mar.

Las algas marinas son un superalimento extraordinario. Forman parte de la dieta humana desde hace milenios, y debido a sus propiedades terapéuticas, vienen siendo utilizadas por la medicina tradicional en China, Corea y Japón. Muy nutritivas, increíblemente ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales. Sus valores nutricionales varían según la especie y la ubicación geográfica donde crecen y se recolectan, así como de su forma de preparación.
Las algas rojas y verdes son más proteicas, mientras que las marrones son más ricas en yodo. Como término medio unos 5 g aportan aproximadamente 7 Kcal, conteniendo 1,5 g de proteína, 3 g de fibra y 0,1 g de grasa. Contienen 22 mg de calcio, 0,98 mg de hierro, 0,32 mg de zinc, fósforo y potasio. Son una excelente fuente de vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B9, C, D y E, así como de ácidos grasos omega-3 DHA y EPA. Son ricas en antioxidantes como la fucoxantina, un tipo de carotenoide que actúa sobre el metabolismo lipídico facilitando la pérdida de grasa. Una pequeña porción de este alimento proporciona la dosis diaria de yodo recomendada.
Las algas marinas son un superalimento extraordinario: ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales
El consumo regular de algas marinas fortalece el sistema inmune y ayuda a prevenir enfermedades, ya que contienen sustancias con propiedades antivíricas, antiinflamatorias e inmunomoduladoras. Ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Esta propiedad la aporta la fucoxantina, que tiene capacidad de reducir la resistencia a la insulina y favorece un mejor control del azúcar en la sangre. Consumirlas mejora la salud del corazón ayudando a reducir la presión arterial, los niveles de colesterol LDL y el colesterol total. Estos grandes beneficios se deben a los altos niveles de ácidos grasos omega-3 que contienen.
Las algas marinas son ricas en sustancias con capacidad prebiótica, como las fibras no digeribles y los polisacáridos, que son la fuente de alimento para la flora bacteriana saludable del tracto digestivo, favoreciendo su desarrollo y proliferación.
Las algas marinas contienen sustancias quelantes con una elevada capacidad de absorción de toxinas y metales pesados del organismo, lo que permite su captación y expulsión del cuerpo.
Autor: Raúl Martínez, Dietista-Nutricionista, Biólogo.
Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo
Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer Bio Eco Actual Abril 2026





























