El año pasado, la Comisión Europea propuso una revisión específica del Reglamento de Producción Ecológica con el objetivo declarado de reforzar la competitividad del sector ecológico. En aquel momento, OPTA Europe—la asociación que representa a las empresas de transformación y comercialización ecológica—valoró positivamente los esfuerzos de la Comisión por simplificar el marco normativo. Sin embargo, también advirtió de que algunos elementos clave de la propuesta, especialmente los relacionados con el comercio internacional, suponían un importante paso atrás.
Después de que el Consejo adoptara su posición en mayo, esta semana fue el turno del Parlamento Europeo de otorgar a la ponente de la Comisión AGRI, la eurodiputada Camilla Laureti, el mandato para iniciar las negociaciones interinstitucionales sobre la base de su informe. OPTA Europe valora algunos avances, pero advierte también de varios retrocesos.
Avances positivos para los pequeños agricultores
OPTA Europe acoge favorablemente las mejoras introducidas por el Parlamento Europeo en relación con los criterios de admisibilidad de los grupos de operadores. Las disposiciones revisadas contribuirán a salvaguardar la participación de los pequeños agricultores en el mercado ecológico de la UE mediante la ampliación de los criterios alternativos de admisibilidad.
Las disposiciones comerciales generan nuevas preocupaciones
El Parlamento Europeo ha seguido al Consejo al respaldar la propuesta de la Comisión de ampliar la duración de 11 acuerdos de equivalencia ecológica, aunque todavía debe acordarse la duración de dicha prórroga.
Aunque valora positivamente este importante paso, OPTA Europe expresa su preocupación por el apoyo del Parlamento a la introducción de condiciones adicionales para que los productos e ingredientes importados puedan acogerse al logotipo ecológico de la UE en el marco de los acuerdos de equivalencia existentes. Además, ha eliminado la tolerancia propuesta del 5% para el uso de ingredientes no conformes procedentes de terceros países equivalentes en alimentos ecológicos transformados que lleven el logotipo ecológico de la UE.
Para OPTA Europe, los esfuerzos de las instituciones de la UE por preservar los acuerdos de equivalencia existentes ampliando su duración entran en contradicción con su propuesta de modificar unilateralmente las condiciones en las que operan dichos acuerdos.
Para OPTA Europe, la contradicción resulta difícil de ignorar. Mientras las tres instituciones de la UE tratan de preservar los acuerdos de equivalencia existentes mediante la ampliación de su duración, al mismo tiempo proponen cambios unilaterales en las condiciones en las que operan, aparentemente dando por hecho que los socios comerciales aceptarán las nuevas condiciones.
Las implicaciones podrían ser de gran alcance. Los cambios propuestos podrían socavar acuerdos comerciales de larga duración con socios clave como Japón, Canadá y Estados Unidos, y podrían exponer las exportaciones ecológicas de la UE a medidas de represalia.
“Si grandes mercados de exportación como Estados Unidos consideran que estos cambios suponen una modificación unilateral de los acuerdos de equivalencia ecológica acordados con la UE, existe un riesgo real de medidas de represalia contra los productos ecológicos de la UE.”
Aurora Abad, Secretaria General de OPTA Europe
Solo Estados Unidos importa cada año alrededor de 1.100 millones de euros en productos ecológicos europeos, lo que genera un importante superávit comercial para la UE. Por ello, es interés de la UE preservar unas relaciones comerciales estables y previsibles con sus principales socios comerciales.
Siguen sin abordarse los retos de trazabilidad y las medidas transitorias
Más allá de las implicaciones comerciales, OPTA Europe también lamenta que ninguna de las instituciones de la UE haya abordado plenamente las consecuencias prácticas que estos cambios tendrían para la certificación, la trazabilidad y los controles.
Tanto si la proporción permitida de ingredientes importados no conformes se fija en el 5% como si se reduce a cero, los operadores de toda la cadena de suministro seguirán necesitando distinguir entre los ingredientes que cumplen los requisitos adicionales de la UE y los que no.
Esto exigirá cambios en los sistemas de trazabilidad y la transmisión continua de la información pertinente desde el origen del ingrediente hasta el fabricante final del alimento.
Estas obligaciones requerirán inevitablemente ajustes en la legislación secundaria que regula la certificación y los controles, así como un periodo transitorio suficiente para que los operadores de la UE y de terceros países puedan adaptarse a las nuevas normas. Sin embargo, este trabajo esencial de aplicación y las medidas transitorias han recibido poca atención durante el proceso legislativo.
De cara al trílogo
Ante el inicio de las negociaciones del trílogo, OPTA Europe confía en que el texto final preserve los avances positivos y minimice al mismo tiempo las perturbaciones innecesarias en el comercio ecológico internacional.
Por el momento, sin embargo, el panorama sigue siendo desigual. La revisión contiene mejoras reales, pero también introduce nuevas incertidumbres para el comercio internacional y desafíos importantes de aplicación para los operadores.
A menos que estas preocupaciones se aborden durante el trílogo, el resultado final corre el riesgo de ofrecer exactamente lo que el sector trataba de evitar: algunos pasos adelante y algunos pasos atrás.
- Para más información, visite www.opta-eu.org
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